¿Obsesionado con tu ex?

Hoy nos adentramos en el elocuente y a menudo hilarante mundo de esas obsesiones que, aunque a veces son difíciles de reconocer, nos arrastran como un chicle pegado al zapato. Sí, hablo de esa pequeña chispa en tu corazón que sigue vivo para tu ex. ¿Te suena familiar? Entonces, ponte cómodo, porque esto va a ser divertido.

Un día cualquiera: ¿stalkeando o investigando?

Primero, hay que ser sinceros: a veces, una simple búsqueda en redes sociales puede convertirse en una odisea. “Solo voy a ver su perfil un minuto”, te dices, mientras tu pulgar se mueve más rápido que tu razón. Si descubres que has revisado muy seguido sus fotos de hace tres años, es hora de que te hagas la pregunta del millón: ¿estás obsesionado con tu ex?

Pero, ¡no te culpes! Todos lo hacemos. Es como cuando vas a la tienda y decides comprar solo un refresco, y de repente tienes un carro lleno de snacks y un antojo inexplicable de hot cakes a las 3 de la mañana. La vida es emocionante, ¡incluso en la locura del desamor!

Eres el rey del chisme (y no del buen chisme)

Tu mejor amigo ya no puede con tanto. Cada vez que se encuentran, terminas hablando de esa persona que no debería ocupar tanto espacio en tu cerebro. “Pero es que te juro que lo vi en una fiesta”, “Y, claro, ella estaba con…”. Tus amigos están considerando inscribirse a un curso intensivo de Cómo Evitar el Monólogo del Ex. Si tus conversaciones son un ciclo interminable de anécdotas sobre tu ex, puede que estés navegando en aguas turbulentas.

¡Alerta de spoiler! Si en cada encuentro terminas hablando de tu ex, es probable que, sí, estés obsesionado con tu ex. Y eso está bien… hasta cierto punto, claro está. La sanación es un viaje, no un sprint.

La distraída mente del obsesionado

Numéricamente hablando, probablemente te has dado cuenta de que sigues enviándole “me gusta” a sus publicaciones, o incluso has hecho el famoso “deslizamiento accidental” en los mensajes. Ouch. Esos segundos de pánico te sacan de tu zona de confort: “¿Qué hice? Espero que no sepa que aún lo sigo…”. Como si de pronto te hubieran atrapado en un concurso de preguntas incomodas sobre su vida amorosa.

¡Sorpresa! Me parece que estás obsesionado con tu ex, y está bien admitirlo, pero trata de no convertirlo en tu nuevo hobby. Hay un mundo lleno de cosas por explorar (incluyendo a las personas que realmente están disponibles para ti).

Abre la ventana (no es otra vez tu ex)

Cuando te des cuenta de que la conversación con tus amigos gira en torno a la ex que nunca fue, tómate un momento para respirar, porque, a menos que tengas una cadena de filtros en tu mente, es hora de salir, actualizar tu estado emocional y dejar ese débil lazo detrás. La vida es mucho más emocionante cuando ha dejado de girar alrededor de una sola persona. Así que adelante, explora y redescubre lo que te apasiona.

Podrías hacer algo nuevo, aprender una habilidad, o incluso embarcarte en la aventura de conocer nuevas personas. La obsesión puede ser un lugar cómodo, pero no olvides lo que se siente ser libre.

Es perfectamente normal recordar lo que fue, pero si esas memorias comienzan a tomar el protagonismo en tu existencia, es hora de reconsiderar. Recuerda que lo que importa es cómo te sientes tú en el ahora.

Poner fin a la obsesión no significa que debas olvidar todo lo bello del pasado, sino más bien permitírtelo dejar ir con gracia. Abrazar el presente indica que tus mejores días aún están por llegar.

Así que, querido lector, recuerda que la vida es una comedia romántica y tú eres el protagonista. ¿Listo para escribir un nuevo capítulo? ¡Levantemos las copas por eso!

Bloguera de hueso colorado desde el 2008. Porqué siempre hay algo que decir yes@elblogdeyes.com