Wey si vas a presumir presume bien

Todos conocemos a alguien que quiere aparentar más de lo que es. Aquellos que intentan lucirse, pero terminan haciendo el ridículo. Si vas a entrarle al juego de la ostentación, ¡al menos hazlo bien! Analicemos este fenómeno tan común y cómo evitar caer en el intento fallido de ” presume bien“.

El arte (fallido) de querer impresionar y en vez de eso dar lastima

¿Por qué algunas personas sienten la necesidad de presumir? Tal vez sea inseguridad, tal vez necesidad de aprobación, o tal vez simplemente les gusta llamar la atención. Cualquiera que sea la razón, el problema surge cuando la presunción no coincide con la realidad. El clásico ejemplo: alguien que alardea de tener el paladar más refinado del mundo, pero presume de comer en McDonalds.

Ejemplos clásicos de presumir mal

La fauna de la presunción mal ejecutada es vasta y variada. Está el que presume de ser bilingüe, pero su inglés se limita a “The book is on the table”. La que presume de tener un guardarropa de diseñador, pero todas sus prendas tienen el logo visible (¡qué oso!). El que presume de ser un experto en vinos, pero pide un “tinto afrutado”. Y ni hablar del que presume de tener un coche deportivo, pero lo tiene lleno de calcomanías y lo estaciona en doble fila. ¡Cringe!

Cómo presumir bien (sin verse ridículo)

Si de plano no puedes resistir la tentación de alardear un poco, aquí te van algunos consejos para presumir bien (sin que te exhibas solo):

  • Sé auténtico: Presume de lo que realmente te apasiona y conoces. No intentes ser alguien que no eres.
  • Sé sutil: No necesitas gritar a los cuatro vientos tus logros. Una mención casual es mucho más efectiva que una declaración grandilocuente.
  • Sé humilde: Reconoce que siempre hay alguien mejor que tú en algo. La humildad es atractiva, la arrogancia, no tanto.
  • Sé divertido: Si vas a presumir, al menos hazlo con sentido del humor. Ríete de ti mismo y no te tomes demasiado en serio.

Mejor aún: deja que tus logros presuman por ti

En lugar de presumir, enfócate en ser una persona interesante y valiosa. Deja que tus logros, tu talento y tu personalidad hablen por ti. Al final del día, la gente valora la autenticidad y la congruencia mucho más que la ostentación vacía.

Si vas a presumir, asegúrate de tener algo que realmente valga la pena mostrar. ¡Y si no, mejor ríete de los que lo hacen mal!

Bloguera de hueso colorado desde el 2008. Porqué siempre hay algo que decir yes@elblogdeyes.com