No creas todo lo que ves en internet

¿A poco no te ha pasado que estás navegando bien a gusto y de pronto ves a un tipo jurando que el fin del mundo es mañana porque lo leyó en un sitio con nombre raro? La neta es que hoy en día vivimos pegados a la pantalla y nos tragamos casi cualquier chisme sin siquiera dudarlo ni tantito. Estamos tan acostumbrados a que la información nos llegue masticadita que a veces se nos olvida prender el foco del sentido común. Por eso, lo primero que debes tatuarte en la mente es: no creas todo lo que ves en internet, porque entre filtros de belleza, gente con ganas de trolear y notas amarillistas, la realidad se puede distorsionar más que un episodio de relleno en un anime eterno. No importa si la página se ve súper elegante o si el video tiene millones de reproducciones; la verdad no siempre está a un solo clic de distancia y mucho menos en la primera opinión que te topas.

Por qué no creas todo lo que ves en internet cuando usas redes sociales

El fenómeno de creerle a cualquier desconocido en video es algo que ya se nos hizo costumbre. Resulta que ahora, si alguien en una plataforma de videos cortos te dice que tal dieta es milagrosa o que descubrió un secreto de estado, le creemos como si fuera una ley escrita en piedra. Lo mismo pasa con las recomendaciones de compras; vemos a alguien súper carismático asegurando que un producto es la octava maravilla y ahí vamos de bruces a gastar la quincena sin investigar si el chavo ese tiene pagada la mención. Es fundamental entender que el carisma no es sinónimo de honestidad y que, aunque el internet es la biblioteca más grande que existe, también es el lugar preferido de los rumores y los inventos. Por eso, no creas todo lo que ves en internet, ya que quedarte con una sola fuente es como intentar entender una serie viendo solo el primer capítulo de la quinta temporada.

Las mentiras del amor digital y el bombardeo de afecto

Otro rollo bien pesado es el de las aplicaciones para ligar. Te encuentras a alguien que parece sacado de un sueño, te dice cosas bonitas desde el minuto uno y en menos de cinco días ya sientes que es el amor de tu vida porque te hace lo que llaman bombardeo de afecto. Esa intensidad extrema suele ser una máscara; muchas veces es puro choro para manipularte o simplemente una fachada de una estafa. Es fácil proyectar nuestras ganas de tener pareja en un perfil que solo muestra lo mejor de sí mismo. La lección aquí es la misma: no creas todo lo que ves en internet, porque una foto con filtros y tres mensajes melosos no definen la personalidad de nadie. Hay que irse con pies de plomo y no soltar el corazón tan rápido solo porque alguien sabe usar emojis de forma creativa.

Criterio y filtros para no caer en noticias falsas

Para no quedar como el que siempre comparte noticias falsas en el grupo de la familia, hay que aprender a filtrar lo que leemos. No porque un sitio tenga botones bonitos y videos insertados significa que dice la verdad. A veces hasta las herramientas que consideramos infalibles, como los mapas digitales, nos mandan por una ruta que termina en un callejón sin salida en lugar de llevarnos a esa cafetería moderna que vimos en una reseña. Incluso las enciclopedias colaborativas pueden tener errores si alguien decidió editar la información por pura diversión o maldad. La clave está en contrastar; si algo suena demasiado loco para ser cierto, probablemente no lo sea. Busca una segunda y hasta una tercera opinión, igualito que cuando vas con el doctor y no te convence el primer diagnóstico.

Tener un criterio propio es lo que nos salva de caer en estafas o de andar repitiendo información que no tiene ni pies ni cabeza. Al final del día, navegar de forma segura depende más de tu capacidad de análisis que de la velocidad de tu conexión. Si aprendes a cuestionar lo que consumes, a verificar quién escribe y a no dejarte llevar por la emoción del momento, estarás del otro lado. Recuerda que la red es una herramienta increíble, pero solo funciona a tu favor si mantienes los ojos bien abiertos y los pies en la tierra. No te dejes engañar por las apariencias y siempre mantén esa duda saludable que te protegerá de cualquier engaño digital.

Bloguera de hueso colorado desde el 2008. Porqué siempre hay algo que decir yes@elblogdeyes.com