Cuando sientes que ya valió chetos

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De ese momento de incertidumbre en el que vas de la certeza de saber al miedo de sentir que ya todo valió madres, perdón, quise decir chetos, ese momento de penumbra en el que te duele el estomago, y no sabes si sentarte a ver como se caen las cosas o pararte e intentar rescatar algo, antes de que todo sea un completo desastre.

Esa es la cuestión dejar que pase o no dejar que pase, aunque bueno, a veces pasará lo inevitable, hagas o no hagas porque todo es un caudal de consecuencias, como cuando caen las piezas del dominó formadas una frente a la otra; así que tal vez hay más consuelo en la resignación que en dar una pelea que de antemano sabrás que perderás.
Una lúgubre victoria pírrica, en la que pierdes más de lo que ganas, aunque bueno, uno nunca sabe los resultados de luchar o no luchar.

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Ahora, la buena noticia de estar parado frente a ese monumental desastre de estar valiendo chetos, es que tienes dos posibles resultados, luchar y tratar de rescatar la situación, que esto de luchar y no rendirte tiene dos posibles consecuencias, que sea un desastre y solo termines desgastado o que logres salvar algo de eso que no quieres perder.

Tal vez desde ese punto de vista, desde ese volado, tal vez solo por eso vale la pena arriesgarse.

Ese es un panorama, morir luchando, morir de pie, e intentar conseguir hacer posible lo imposible, o por el contrario puedes sentarte en primera fila y ver cómo todo se cae a pedazos, como todo se destruye para tratar aprender de eso; esa es una especie de catarsis, de esas que hacen que te salga una ulcera y te de una gastritis épica, pero creo que hacer eso, hace que aprendas, hace que te des cuenta que tienes exactamente lo que buscaste, una catástrofe y no actuaste a tiempo para resolverlo, de esas veces que solo puedes armarte de mucho melox para contrarrestar cada remordimiento que se transforma en dolor de estómago, de esas veces, cuando todo valió chetos, te das cuenta de dónde pudiste estar versus el lugar dónde estás ahora, lo que perdiste y lo que ganaste normalmente suele ser una colitis.

Y bueno, no es que te sientes en plan dramático a sufrir y sentir que estás en una tormenta en un vaso de agua, creo que cada persona puede ver de forma proporcional cada error de su vida, y cuando dices que todo valió chetos, es porque literal, la cosa valió chetos.

Pero muchas personas que no sean de la CDMX se preguntarán, ¿qué es valió chetos?, esta es una vieja expresión que usamos los chilangos para cuando algo que te importaba se ha derrumbado, algo que ya no podrá seguir siendo como te gustaba, algo que tendrás que dejar de hacer o disfrutar, algo que tendrá que cambiar.

Valió chetos, valió pepinos, valio madres, algo que valía mucho y de repente vale menos que una bolsa de chetos o frituras de queso. Eso es valió chetos, cuando algo de mucho valor pasó de 100 a 0 en un minuto, algo así como lo que le pasa al peso versus el dólar y sin que puedas hacer nada de repente el peso vale nada, comparado con otras monedas, así te pasa a ti, de repente vales mucho y cuando la cosa valió chetos, pierdes todo ese valor que pudiste acumular en un tiempo de la vida.

Ahora, tal vez esto sea como el poker, y a veces sin darnos cuenta nos hacemos avariciosos y arrogantes, subimos las apuestas y no nos damos cuenta de lo que está pasando alrededor y simplemente apostamos para descubrir que teníamos una mano perdedora y nos quedaremos sin fichas, sin confianza y sin nada.

Y esto de valer chetos o tener el horrible sentimiento de que ya valió chetos aplica a muchísimas cosas, al trabajo, a un proyecto, a la persecución de una idea, a la amistad, al amor/romance, a la salud, al dinero, al peso y al dólar, en fin, valió chetos aplica para todas las cosas de la vida y cuando menos te lo esperas, todo vale madres y se te esfuma de la manos sin que puedas hacer nada.

Pero, ¿se puede prevenir que todo valga chetos?, mmmmm, pues supongo que si, y tienes que ser activo para evitar que esas caídas de valor y depreciaciones sucedan, pero en ocasiones y más cuando se habla de relaciones amorosas o amistosas, el valió chetos, suele ser algo muy difícil de anticipar y es algo que pasa y ya sin que puedas hacer mucho.

Es en esos momentos que te preguntas, ¿hago algo o dejo que valga madres?, ¿qué es menos egoísta actuar y rescatar o dejar que simplemente pase y que todo regrese a una extraña normalidad en la que es mejor recoger los pedazos que intentar cacharlos en el aire?

¿Qué será mejor actuar o dejar que suceda?

Bien, esa es una pregunta que a mi me intriga de forma muy personal, cuando algo está a punto de valer chetos y no porque quiera una respuesta para saber cómo actuar y ganar, no, en realidad, creo que esta pregunta me la hago no pensando en lo que es mejor para mi, sino la respuesta que involucre un acto puro y noble de mi parte, y si bien las cosas suelen valer madres por egoísmo, orgullo y defectos de ese tipo, en el momento que estás frente a ese parteaguas de vida, ese valió chetos, lo que buscas es redimirte y hacer un último acto noble que te permita dormir por las noches sabiendo que hiciste lo correcto, no para ti, pero si para los demás, ¿qué será lo menos egoista dejar que valga chetos o no permitir que pase?

Cuando se habla de perder, creo que la especie humana es la que más mal se toma las pérdidas y desde que se vislumbra el final, el valió chetos, se sufre buscando asimilarlo o intentando algo de redención, algo que te deje dormir por las noches.

Tal vez la cosa esté en sacudir esos sentimientos, tal vez entendiendo la inevitabilidad de las cosas, conociendo a ti mismo puedes sacudirte los remordimientos, que son tus viejos amigos, que se juntan contigo para revivir en momentos en los que vale madres algo, ellos reviven tus más oscuros momentos, mientras todos esos espíritus malignos y demonios salen a jugar, cuando todo vale madres por culpa de esos demonios, tal vez, solo tal vez, sea momento de dejar de ser un tonto y un ciego, para ver el camino hacia adelante, dejar de arrastrar ese lastre y el pasado atrás.

Tal vez solo hay que sacudirse todos esos demonios y todas esas veces en las que valió chetos, tal vez esa sea la clave, terminar con tus torpezas y reiniciar, porque normalmente suele ser muy difícil bailar con un demonio sobre tu espalda, solo quítatelo de encima, a veces hay que dejar que algo valga chetos, para deshacerte de todo ese equipaje que traes encima, como lo dice la canción Shake it out, a veces solo hay que sacudirse y resolver un problema a la vez, solo uno a la vez, sin dejar que te agobien.

Ahora lo único bueno de que todo valga madres, es la catarsis de la depresión, esa horrible parte de la vida, que es inevitable, pero constructiva que te hace aprender, o bueno, tal vez te deja más traumado y te ayuda a conseguir un análisis profundo y objetivo que de otra forma no hubieras logrado, a veces saber que vales cheto, te ayuda a encaminarte para valer algo más y un poco más y un poco más, solo un paso a la vez.

Además, si le ves el lado bueno a cuando la cosa valió chetos es que hay muchos pro´s, tantos que verás esa purga, de una forma diferente, cuando te concentras en lo bueno de lo malo, deja de ser tan pesada esa carga, por ejemplo, cuando la tristeza te embarga por perder a alguien que quieres mucho, como un buen amigo, un relación amorosa, es que definitivamente es el momento que tienes para bajar de peso, digo, una depresión te quita el hambre como nada en este mundo, así que puedes perder algunos kilos por la nostalgia, puedes transformarte, puedes reinventarte, puedes cambiarte y puedes intentar no equivocarte más, empezando de cero, un borrón y cuenta nueva que te permitirá forjarte nuevas aventuras y tal vez, solo tal vez si aprendiste la lección de forma correcta y pudiste sacudirte tus demonios, tal vez nunca más tengas que ver como algo vale chetos.

Eso sí, un consejo, cuando estás en el justo momento de que valió chetos una cosa, no hagas nada estúpido, no respires, no te muevas y no idees planes absurdos que solo te hundan más, y esto te lo digo para que lo analises, por ejemplo, cuando pierdes a un amigo o una pareja, intentar evadir esa perdida buscando un reemplazo, buscando otro consuelo, suele dejarte más vacío, que simplemente enfrentar tus propias pendejadas.

Y finalmente la pregunta que te debes hacer de forma honesta, ¿fue toda tu culpa que valiera chetos?, ¿realmente lo que hiciste era para que algo valiera chetos?, si la respuesta es sí, WEY que pedo contigo actúa y busca redención; pero si no estás del todo seguro de que haya sido tu culpa o que haya sido tan grave, tal vez esa sea la respuesta y lo mejor es dejar que todo valga chetos,

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