Y no es que esté hablando del eterno y trillado discurso de las mujeres son de venus y los hombres de marte, naaaaaaaaaa, tampoco estoy hablando de la eterna batalla de géneros en los que machistas y feministas salen de paseo para plasmar cada parte su postura, naaaaaaaaaa, yo soy gente pacífica que cree que los extremos de cualquier cosa son malos, yo soy gente neutral a mí me gustan los puntos medios de las cosas y hoy no hablo sobre quien gana una batalla que no existe, naaaaaaaaa, eso es ilógico.

Hoy más bien te presento a la mesa de análisis las cosas cagadas o extrañas que hace una mujer y un hombre respectivamente en una relación, y ahora te pregunto porque hasta en las relaciones se lleva un score de las cosas, como quien es el más lindo, quien es el más romántico, quien es el más competitivo, me pregunto porque últimamente todo se trata de competencias, inclusive en parejas, ahora una relación o más bien la calidad de una relación se mide por un tablero de puntos, algo extraño, y hay otra cosa que siempre me pregunto porque los hombres siempre cargan nuestras bolsas, en serio, ¿por qué?

De donde viene su instintiva necesidad de cargar todas nuestras cosas, es más, a veces nosotras abusamos y les colgamos todo tipo de cosas aprovechándonos de esta necesidad suya, es más si venimos con más amigas, les quitamos sus bolsas, abrigos y todo tipo de cosas para colgárselas a nuestro novio en turno en plan arbolito de navidad, jajajajaja y los hombres vaya que disfrutan siendo decorados con las prendas femeninas de su novia, no sé, a lo mejor piensan que es como ostentar su galantería o mandilones de forma pública, pero es cierto, nosotras las mujeres marcamos territorio poniéndole a nuestro hombre no solo nuestra bolsa, sino también a que cargue nuestros suéteres, y hablo en plural porque siempre llevamos muchos suéteres y luego nos da calor y se los terminamos dando a nuestro novio o cita, si, es bonito hacer eso, además de practico, y no le vayan a decir nadie, este es un secreto mundial, pero a nosotras las mujeres nos da flojera cargar nuestra bolsa, y una flojera muy terrible que buscamos cualquier excusa para darle a nuestro novio la bolsita, para que el la cargue orgullosamente por todo el centro comercial, al principio oponen resistencia pero después se aguantan, además si andan con una mujer en un centro comercial es sinónimo de que están aburridos y van de tienda en tienda viendo ropa, muertos del aburrimiento.

Saben que, creo que no hay mejor forma que un hombre diga te amo, que ir de compras con su novia, esperar todo el maldito día fuera de una tienda y sostenerla la bolsa, eso es amor verdadero o muchas ganas de llevársela a la cama, indistintamente.

Me acuerdo mucho de primer novio, Milo, un chico muy amable que opuso mucha resistencia en eso de cargar mis pertenencias, pero eventualmente creo que le gustaba cargar mi bolsa y mis suéteres, además de que para mí era muy práctico y dejaba muy en claro que ese chico no estaba libre.

A eso me refería con el versus, que hombres y mujeres somos tan diferentes y pensamos completamente de forma opuesta, no es una batalla, sino una forma de ser en la que sencillamente somos bien diferentes. Y bueno, también está el hecho que en una relación siempre se lleva una puntuación en el que la mejor persona es la que decide el rumbo de la pareja, a veces puede ser una chica y a veces puede ser un chico.

Una relación se puede medir de mil maneras, desde quien es puntual, quien tolera a la otra persona, quien te aguanta y quien cede más y no se trata de algo de género, se trata de la persona.

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