Dejar ir a un viejo amor

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Creo que eso es lo más difícil que puede hacer una persona en la vida, dejar ir a un viejo amor, es de esas cosas que se necesita una fuerza de valor tremenda pero sobre todo se necesita uno de esos aparatitos que borran la memoria; porque curiosamente entre más pasa el tiempo, esas personas a las que quisimos tanto, esa persona que podríamos decir fue el amor de nuestra vida, deshacerse de ese recuerdo, de hacer espacio para alguien nuevo, es sumamente difícil.
Pero llega un momento en el que tienes que dejar ir a un viejo amor, tienes que dejar ir ese recuerdo, esa sombra, ese fantasma, esas dudas, esa nostalgia y esas ganas de quedarte atascado en el pasado, y solo quieres estar ahí porque es donde esta esa persona, que si bien es pasado, y es un viejo amor, el sentimiento y el recuerdo es tan fuerte, que parece que estás ahí ahora.

Tal vez, todos tenemos la mala suerte de conocer a alguien que se mete en nuestra cabeza y en nuestra piel; esas personas que simplemente no podemos dejar ir, nos negamos a hacerlo, pero con la misma fuerza y con el orgullo de por medio, nos decimos que hay que dejar eso en el pasado.

Extraño, pero cuando se te queda en el corazón, atorado en la garganta y bien metida en la cabeza una persona, una a la que quisiste mucho, es muy difícil dejarla ir, la única cosa que evita que llores con fuerza y te aferres al teléfono intentando localizar a esa persona, son las cosas que te separaron en un comienzo de esa persona que no puedes superar, esa persona que todas las nuevas personas que conoces opaca, y termina siendo un punto de referencia, una comparación y un qué tal si todavía estuviéramos juntos.

Todos tenemos un fantasma así, que nos atormenta por la noche, que recordamos en el día y en nuestros tiempos nostálgicos, abrazamos con tristeza; esos viejos amores que con el tiempo se aferran con fuerza; esos viejos amores que nos hacen llorar, nos quitan el aliento y nos hacen sentir desesperanza. Y bien puede ser que hayas seguido tu camino, que estés con otra persona, pero siempre queda en ti, un espacio en blanco que dedicas como altar a esa vieja relación, a ese viejo amor a esa persona, que para ti será siempre mucho más que cualquiera.

Pero llega un punto en la vida de toda persona, en el que se da cuenta que es tiempo para dejar ir a un viejo amor, y esta conclusión de vida, esa epifanía de madurez llega después de mucho tiempo sufriendo, tristeando por esa persona; después de muchas borracheras, después muchos sinsabores, después de haber dejado ir a muchas personas porque todavía te duele esa ausencia; después de muchas canciones de Adele, entiendes que a veces lo más sano es dejar ir a un viejo amor.

Porque a todos nos ha pasado, a veces y a pesar del orgullo y la lógica evitándote que cometas un acto suicida y llames a esa persona, a veces simplemente las ganas de tomar el teléfono y llamar a ese viejo amor para decir:

Hola desde el otro lado. Debo de haberte llamado un millón de veces, para decirte que lo siento, por todo lo que he hecho. Pero cuando llamo, parece que tú nunca estás en casa.
Hola desde el exterior. Al menos puedo decir, que he intentado decirte que lamento haberte roto el corazón. Pero no importa, evidentemente ya no es algo que te importe.

La buena noticia es que ninguno nos hemos atrevido a hacerlo, de la misma manera que no nos atrevemos a avanzar, a seguir y a olvidar.

Que por cierto, creo que nunca superamos las perdidas, NUNCA, y solo aprendemos a vivir con esas ausencias. Sin embargo llega un punto cuando te das cuenta que por más que quieras a alguien, no puedes, no podrás estar con esa persona, por más que tu sientas cariño y nostalgia, a veces tienes que entender que eso termino.

Las cosas siempre terminan, pero siempre hay alguien que se te mete por los poros de la piel, ese viajo amor que te enseño a amar, no importa si fue de manera bizarra o extraña, cuando por fin sentimos ese sentimiento de amar a alguien, aun cuando queremos mandarle a la chingada, cuando te pasa eso, cuando amas así, esa persona se te queda en la cabeza, pero con el paso del tiempo te das cuenta que tienes que dejar ir a un viejo amor, de lo contrario nunca podrás ser feliz con nadie más.

Supongo que así es el amor, es un espacio en blanco, como la canción Blank Space, pero no la versión de Taylor Swift, sino el cover de Rhodes el cantante británico que surgió en la escena musical en el 2013, reinterpretando este hit de Swift, en una versión más romántica, y explicando de forma más cuerda y diferente, lo que significa el juego del amor y la diferencia entre amar a los jugadores y amar al juego.

Creo que así es el amor, es magia, locura, cielo y pecado, es ser imprudente y joven, es aventurarse en una locura que te quitará el aliento o te dejara una horrible cicatriz, es ver a alguien y saber que esa persona será tu siguiente gran error, es saber que en la lista de examores hay un espacio en blanco especial para esa persona.

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