Cuando no recibir noticias es buena noticia

Uno pensaría que estar enterado de todo es la onda. La información, nos dicen, es poder; es la llave para entender el mundo y hasta para chismear a gusto. Y sí, claro que es valioso saber lo que sucede. Pero hay un punto en el que esa necesidad insaciable de conocer hasta el último detalle se nos sale de las manos, ¿no crees? A veces, la curiosidad nos lleva a buscar cosas que, una vez que las sabemos, solo queremos olvidar. ¡Pura verdad!

Por qué no recibir noticias a veces es lo mejor

El asunto es que estamos tan programados para buscar y consumir información que se nos olvida que el cerebro también necesita un respiro. Queremos dominar las últimas novedades, sea lo que sea, y eso nos empuja a la acción. Sin embargo, en esta carrera por estar al día, nos hemos topado con una verdad un poco incómoda: hay ocasiones en las que la ausencia de datos es, irónicamente, la mejor noticia que podemos recibir. Como cuando el silencio de tu teléfono te indica que todo marcha en orden. ¿Te ha pasado? Esa tranquilidad de no tener que lidiar con un problema inesperado es un verdadero gustazo.

Piensa en el Coronel Aureliano Buendía, que prefería no saber nada sobre los acontecimientos lejanos si las noticias eran malas. Y es que, ¿para qué amargarse la existencia con una situación que no podemos cambiar? Si lo irremediable ya es un hecho, pues ni hablar. Pero cuando la situación está en el limbo, cuando hay una posibilidad de que algo malo pase pero aún no ha sucedido, ¡qué alivio es vivir en la duda! La esperanza no se apaga, y esa incertidumbre es mucho más llevadera que la certeza de un desastre. En esos momentos, no recibir noticias se convierte en un bálsamo para el alma.

Ahora, para que veas que no estoy inventando:

  • Si no te llegan llamadas ni mensajes de la escuela de tus hijos, ¿verdad que es una buena señal? Significa que todo va viento en popa, o al menos, sin sobresaltos. ¡Punto para la tranquilidad!
  • Y qué me dices de tu jefe. Si el teléfono no suena para pedirte que vayas a la oficina a las siete de la mañana para “conversar”, es una bendición. Esa ausencia de noticias te dice que, por ahora, tu chamba está segura y sin dramas extra.
  • Hasta cuando esperas un paquete y no tienes novedades de retrasos, ¡es una alegría! Que no haya noticias de contratiempos, significa que tu pedido va en camino sin broncas.

¿Ves? Hay situaciones en la vida donde la falta de comunicación es oro puro. Esa bendita paz de no recibir noticias, de que el mundo siga girando sin estruendos, es un regalo. A veces, simplemente no recibir noticias es la mejor noticia de todas. Es el universo diciendo: “todo bien por aquí, sigue con tu vida”.

Reconozcamos que suena contradictorio, ¿verdad? Pensar que la ausencia de información puede ser algo positivo, un verdadero alivio en nuestro mundo hiperconectado. Pero así es. Es en esos instantes de calma, de silencio informativo, cuando podemos respirar profundo y disfrutar de que el barco sigue su curso sin tormentas. Claro que si llegan buenas noticias, ¡esas son siempre bienvenidas y festejadas! Pero hay una dulzura especial en la paz que viene de no tener que preocuparse por lo que no se sabe. Es la tranquilidad de que, por ahora, todo está en su lugar.

Bloguera de hueso colorado desde el 2008. Porqué siempre hay algo que decir yes@elblogdeyes.com