Cuál es la clave para conseguir lo que quiero

Seguramente te ha pasado que te despiertas con toda la actitud de comerte al mundo, pero a la media hora ya estás pegado al celular viendo videos de gatitos o perdiendo el tiempo en el chisme. La neta es que todos tenemos una lista enorme de metas, desde ahorrar para ese viaje soñado hasta por fin entrarle al ejercicio sin tirar la toalla a la semana, pero muchas veces sentimos que nos falta una fórmula secreta. Entender que para conseguir lo que quiero no necesito una varita mágica, sino un poco de orden en el relajo mental, es el primer paso para dejar de soñar despierto y empezar a ver resultados reales. No se trata de matarse trabajando sin descanso, sino de ser más astutos con nuestra energía y no dejar que la flojera nos gane la partida en los momentos más importantes.

Pasos sencillos para conseguir lo que quiero

El gran problema es que a veces queremos todo al mismo tiempo y terminamos haciendo nada. Si me clavo en la idea de que para conseguir lo que quiero debo cambiar mi vida de la noche a la mañana, lo único que voy a lograr es un estrés monumental que me va a mandar directo a la cama a ver series. El secreto está en desmenuzar esos grandes deseos en pedacitos tan chiquitos que parezca una broma lo fácil que es cumplirlos. Si quieres una casa nueva, empieza por dejar de gastar en tonterías que no necesitas; si quieres un mejor puesto, ponte a estudiar eso que te falta aunque sea quince minutos al día. Aquí te paso unos tips básicos para que dejes de poner pretextos:

  • Define bien tu meta: No digas solo “quiero dinero”, mejor di cuánto necesitas y para qué, así tu cerebro no se confunde con peticiones borrosas.
  • Haz una lista de lo real: Escribe lo que sí puedes hacer hoy mismo, sin inventarte castillos en el aire que solo te van a frustrar.
  • Busca aliados: Rodéate de gente que no sea mala vibra y que te eche porras cuando sientas que ya no puedes más con la chamba o el estudio.
  • Celebra los logros pequeños: Si ahorraste tus primeros mil pesos o terminaste un libro, invítate un café o haz algo que te guste para premiar tu esfuerzo.

La constancia es ese ingrediente que a casi todos nos choca porque implica disciplina, pero es la única forma efectiva de conseguir lo que quiero a largo plazo. A veces nos desesperamos porque queremos ver cambios inmediatos, como si estuviéramos en una película donde todo se resuelve con una canción movida de fondo. La realidad es más de picar piedra diario, de aguantar los días donde no tenemos ganas de nada y de recordar por qué empezamos este camino en primer lugar. La paciencia no es sentarse a esperar, sino seguir caminando aunque sintamos que el avance es lento, porque al final, cada paso cuenta para llegar a la meta final.

Tener éxito en lo que te propongas también requiere que seas buena onda contigo mismo y que no te castigues si un día las cosas no salen como esperabas. Si hoy no pudiste avanzar mucho hacia la meta de conseguir lo que quiero, no pasa nada, mañana vuelves a intentarlo con más ganas y menos presión. Lo importante es no soltar el renglón y mantener esa chispa que te hace moverte, porque al final del día, la satisfacción de lograr algo por tu propia cuenta es la mejor recompensa que puedes recibir. Confía en tu capacidad, deja de sobrepensar las cosas y lánzate a la aventura de hacer realidad tus deseos con toda la buena vibra del mundo.

Bloguera de hueso colorado desde el 2008. Porqué siempre hay algo que decir yes@elblogdeyes.com