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Beneficios que desconocías sobre la dieta DASH

Cuando se habla de dieta son muchas alternativas las que se vienen a la mente porque en cualquier momento de la vida hiciste dieta por voluntad propia o porque un médico te lo recomendó para mejorar tu salud. Sin embargo, con el pasar del tiempo, las dietas se han diversificado porque cada vez más se adaptan a las necesidades de cada individuo o grupo de personas.

Aunque las dietas muchas veces las interpretas como una especie de “régimen” que te lleva a reprimir tu deseo de comer o al menos comer lo que más te gusta. Lo cierto, es que no hay que visualizarlo de esa manera y poner por encima a la salud que necesita de su atención permanentemente para vivir lo más despreocupado posible.

Precisamente, la dieta DASH (Enfoques Alimentarios para Detener la Hipertensión por sus siglas en inglés) surge como una respuesta a esas personas que sufren de hipertensión arterial. Esta enfermedad es considerada “la enfermedad silenciosa”, porque muchas personas la padecen y no están enterados porque no se realizan exámenes periódicos para poder detectarla a tiempo.

El chequeo de la presión arterial es sencillo porque un médico solo debe colocar el brazalete inflable alrededor del brazo del paciente para medir la presión arterial. Una vez que conozcas tu padecimiento de hipertensión arterial, puedes comenzar la dieta DASH que trata de bajar el consumo de sal, aumentar las frutas, los vegetales, los granos integrales y las proteínas magras.

De manera que, la dieta DASH se sustenta en consumir alimentos nutritivos. Pero que no la puedes visualizar como una dieta más, porque este método de alimentación refuerza el consumo de: calcio, potasio, magnesio y fibra, que trae como resultado disminuir la hipertensión arterial.

Mientras que los alimentos prohibidos en este estilo de alimentación o si se te hace difícil dejarlos, solo lo puedes reducir su consumo, tales como: sal agregada (sodio), alcohol, bebidas azucaradas, alimentos con alto contenido de grasas saturadas como los productos lácteos enteros y alimentos fritos. A esta lista también debes agregar los alimentos refrigerados con alto contenido de grasa, sal y azúcar.

Esta dieta va de la mano con el ejercicio para que puedas mejorar el padecimiento de hipertensión arterial. De acuerdo con Luis Alberto Sánchez, especialista en entrenamiento personal y articulista de la sección Deporte en FITorbeach, afirmó que “lo más recomendable es practicar 30 minutos de ejercicio al día. Al menos 2 horas y 30 minutos por semana a un nivel moderado porque de esta manera se previene el aumento de peso que perjudica a los que padecen de hipertensión arterial”.

Otro de los beneficios de esta dieta saludable es que te ayudará a reducir el riesgo de enfermedades del corazón, insuficiencia cardíaca y accidentes cerebrovasculares. También te ayudará a prevenir la diabetes tipo 2, mejorar los niveles de colesterol y reducir las probabilidades de cálculos renales. Todos estos beneficios fueron sustentados por el Instituto Nacional del Corazón, la Sangre y los Pulmones, así como la Asociación Americana del Corazón.

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