¿Vale la pena ver 28 Días Paranormales de Netflix?

Para saciar nuestras ansias de historias de medios, fantasmas, espectros y demonios, previo a la víspera del Halloween y Día de Muertos, Netflix estrena un nuevo contenido, 28 Días Paranormales, una nueva producción que es difícil catalogar, porque se disputa su lugar entre Docuserie, Reality show y hasta fiasco; pero, sin entrar en la polémica de su veracidad o su valor como contenido, si eres fan de los sustos y las historias de casas embrujadas, tal vez te preguntes, ¿vale la pena?

¿Vale la pena ver 28 Días Paranormales de Netflix?

Si te gustan las historias de sustos, esas en las que los gritos, los sobresalto, y cosas al estilo, valga la redundancia, te asustan y te gusta; hay que aceptarlo y 28 Días Paranormales de Netflix cumple bastante bien con esa premisa, la de asustarte a cada paso de su desarrollo, en cada uno de los 6 episodios que componen este, llamémosle, docureality.

En ese sentido, y pensando que buscas algo ligero que te asuste, aunque sin mucho sustento, esta producción cumple bastante bien con esa promesa; además hay que mencionar que este docureality se integra, con su dificultad, pero se integra, al Conjuverse, y aunque no sale ningún Warren, no es película, y no es ningún caso que se relacione con estos investigadores paranormales; la idea en la cual se basa el proyecto de vivir aislado en un lugar encantado durante 28 días que rompen el velo entre el mundo de los vivos y los muertos, esa idea sí es de los Warren, y además, la producción tiene una relación intrínseca con su fundación y sus descendientes (bueno, parientes políticos sobrevivientes), Tony Spera, quien de la mano de Netflix, realizan este proyecto, en el que se documentan 28 Días Paranormales.

Eso es interesante, y el cómo sus realizadores y sus participantes, quieren cambiar el hito de las investigaciones paranormales, y además de emplear la tecnología y la ciencia, también buscan establecer un marco de tiempo para hacer contacto con estos fenómenos.

Insisto, esa idea tiene valor, como espectador o como escéptico, ahora, que se logre en este loco proyecto de 28 Días Paranormales eso es otra cosa; de ahí que hay muchísima polémica acerca de este docureality, que muchos catalogan de superficial, vacío, trillado y en esencia, uno más de esos realitys absurdos sobre casas embrujadas, en el que es más la teatralidad que la realidad.

Ahora, al principio, mientras 28 Días Paranormales se desarrolla, hay muchas coincidencias que nos podrían hacer pensar que los fantasmas de esas tres locaciones estaban muy activos o en verdad, querían salir en la tele, porque desde el primer momento que los investigadores llegan al destino embrujado, sin descanso y desde el inicio la actividad paranormal comienza; haciendo que el espectador se cuestione su veracidad.

Ese inicio tan tropezado y fantasmas muy obvios, puede predisponerte a que estás viendo una farsa armada, al igual que una película de espantos cuyo único fin es asustarte; pero, a paso lento, pero seguro, cada capítulo, a pesar de que sus protagonistas le quiten seriedad, conforme se desarrolla y conforme a las investigaciones de los expertos paranormales y los médiums de cada casa embrujada, de alguna manera, la información que obtienen nos brindan, cuando aparentemente ellos no sabían nada, permite que entre la duda sobre si lo que sucede es verdad o show.

De alguna forma, a pesar de los absurdos o los ridículos en los que cae 28 Días Paranormales tiene sus buenos momentos, y en un punto nos hace pensar que podría estar sucediendo; aunque no hay que dejar de mencionar que hay muchas fallas, y este proyecto no es tan serio como debió serlo.

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