Las enseñanzas de Charlie Brown

5


Esta caricatura que todos los vaquetones de mi generación veíamos de chamacos, Charlie Brown,  era un clásico de los sábados y domingos; en la que nos divertíamos con las hazañas de Snoopy y el pajarillo amarillo ¿Cómo se llamaba? mmmmmmm, intentare acordarme, por lo pronto sigamos recordando.

Todos los personajes de esta caricatura -primero de periódicos y luego de la pantalla chica- representaban los clásicos estereotipos de la cultura estadounidense, que al fin de cuentas representaban a los estereotipos de todas las demás culturas que adoptamos a los gringos como una referencia social.

Pero hoy no les quería hablar sobre estereotipos, sobre el racismo (el hermano mexicano flaco y feo de Snoopy ó que me dicen del niño mugroso y piojoso) o de cualquier otro polémico tema, más bien lo que yo traía en mente, era como hablaban los adultos.

Hablaban en un idioma inentendible que ninguno de nosotros podíamos saber, lo único que escuchábamos era un “UAUAUAUAUAUAUAUA” y eso era todo lo que interpretábamos y escuchábamos, al parecer estos niños si ponían atención sí podían descifrar lo que se les decía.

Y si lo analizamos bien, así nos paso a todos de niños pareciera que el mundo nos hablase en un “UAUAUA” que solo podemos interpretar si enfocamos con fuerza toda nuestra atención.

A la fecha debo confesar que todavía me pasa que con frecuencia escucho de niños, medianos y grandes el “UAUAUA”, será que nunca presto atención, será que todavía tengo alma de niña, o todo son extracciones oníricas de la caricatura de Snoopy

No creo ser la única a la que le pase esto de la incomunicación ¿ó si?

Creo que el pájaro amarillo era Woodstock, CREO.

You might also like

This website uses cookies to improve your experience. We'll assume you're ok with this, but you can opt-out if you wish. AcceptRead More