¿Está buena la segunda temporada de Loki?

segunda temporada de Loki

Regresar al desmadre del multiverso siempre es un volado, pero cuando se trata del Dios de las mentiras, la cosa se pone bastante interesante desde el primer segundo. Muchos nos quedamos con el ojo cuadrado después de aquel final de infarto en la entrega anterior, y la neta es que la segunda temporada de Loki tenía la vara muy alta, especialmente porque otras historias de superhéroes últimamente han pasado sin pena ni gloria. Esta vez, la trama nos avienta de lleno a un caos temporal donde el protagonista tiene que lidiar con un problema de desfase que lo hace aparecer y desaparecer de forma bastante dolorosa, lo que le mete una velocidad tremenda al inicio de la historia y nos mantiene picados sin necesidad de tanto relleno innecesario.

El valor visual de la segunda temporada de Loki

Si algo hay que reconocerle a esta producción es que se ve increíble y tiene un estilo artístico que ya quisieran otras series con presupuestos inflados. Los escenarios de la Autoridad de Variación Temporal siguen manteniendo esa vibra de oficina retro que está bien chida, pero ahora exploramos rincones que no conocíamos y que expanden el universo de una manera muy orgánica. La crítica especializada se ha desvivido en elogios hacia la fotografía y el diseño de producción, asegurando que es de lo mejorcito que ha sacado la plataforma en años. Por su parte, el público en redes sociales no deja de comentar que cada centavo invertido se nota en la pantalla, logrando una atmósfera que te atrapa y no te suelta, evitando ese efecto de querer quitar el video a los diez minutos porque nada pasa.

La química entre los personajes es, sin duda, el alma de la segunda temporada de Loki, ya que la interacción entre Tom Hiddleston y Owen Wilson sigue siendo una joya de la comedia y el drama. Ver a Mobius tratando de entender conceptos científicos mientras come pastel en la cafetería es de esos momentos que le dan sabor al caldo y hacen que los personajes se sientan reales, no como simples figuras de acción. Además, la llegada de nuevos rostros, como el encargado de reparaciones técnicas interpretado por el reciente ganador del Oscar, le inyecta una energía fresca y muy divertida que se agradece bastante, pues sus explicaciones enredadas pero carismáticas son el alivio cómico perfecto para tanta tensión multiversal.

En cuanto a la narrativa, esta vez se nota que le metieron más coco al guion para no dejar tantos cabos sueltos y para que el espectador no se sienta perdido entre tantas líneas del tiempo. La segunda temporada de Loki logra equilibrar perfectamente las escenas de acción con momentos de reflexión donde nos preguntamos si el destino ya está escrito o si de plano cada quien puede armar su propio camino. Es una montaña rusa de emociones que pasa de la risa al nerviosismo total en cuestión de escenas, demostrando que cuando hay una buena historia que contar, no hace falta saturar con efectos especiales vacíos, sino darle peso a lo que sienten los protagonistas frente al fin de todo lo que conocen.

Si todavía estás dudando en armar el maratón el fin de semana, la respuesta corta es que te estás tardando, porque esta entrega es de lo más sólido y emocionante que vas a encontrar actualmente. No solo expande lo que ya conocíamos, sino que le da un propósito mucho más profundo al camino del antihéroe favorito de todos, dejándonos con un sabor de boca muy agradable y la sensación de que valió la pena cada minuto invertido. Es una experiencia que se disfruta más si te fijas en los pequeños detalles y en las referencias escondidas, confirmando que este viaje por el tiempo es, por mucho, una de las mejores cosas que le han pasado al entretenimiento recientemente.

Bloguera de hueso colorado desde el 2008. Porqué siempre hay algo que decir yes@elblogdeyes.com