A cierta edad ya no quieres coquetear si no va en serio

¿Vas a querer o se lo echo al perro?, ¡decídete pronto!

A cierta edad ya no quieres coquetear si no va en serio
0

Utilitarismo o tal vez practicidad, sea lo que fuere, llega un momento en la vida en el cual una persona ya no va a desperdiciar sus recursos más valiosos: tiempo y ganas.

Podría pensarse que el hecho de salir con alguien más, nunca debería tener un motivo secreto o una agenda oculta, salir con alguien más, es meramente una acción o en teoría se nos dice, que salir con alguien más es algo meramente lúdico, una simple acción de compartir y coincidir.

Pero, sí, siempre hay un, pero, en esa agenda oculta y misteriosa, en la práctica no es así, y cada que una persona se toma el tiempo, ganas y esfuerzo para pasar su tiempo con alguien más, es porque hay un deseo, una intención.

Ok, tal vez no me estoy explicando mucho, y hablo específicamente de una cosa en particular, y es la acción de coquetear con otro ser humano.

Creo que ya nos entendemos mucho mejor; ok, todos entendemos perfecto que cualquier relación involucra esos factores de los cuales hablaba, (ganas y tiempo), pero cuando nos referimos a ligar, conquistar, seducir o coquetear con otro ser humano, este divertido pero desgastante proceso, con la edad se hace un recurso finito, muy limitado y bastante contado.

Pero, ¿qué quiero decir?

Cuando somos jóvenes y experimentamos el amor o la atracción, (algunos serán más prematuros que otros y pueden remontarse a su niñez, mientras que otros a la adolescencia), cuando somos jóvenes, ingenuos e inocentes, nos parece inofensiva y hasta deseable esta arma de coquetear.

Así es

Aunque claro, hay algunos más coquetos que otros, pero todos cuando somos jóvenes y comenzamos a disfrutar el amor, coqueteamos como una herramienta practica de todos los días, a veces simplemente para obtener un trato preferencial.

Sí, no lo nieguen, todos lo hemos hecho alguna vez en la vida, coqueteamos para conseguir algo, un lugar, un favor, no sé, suele ser una herramienta muy útil, además, en cierto punto de la vida, ligar con alguien por mensajes, una que otra llamada ocasional o sonrisas en persona, es divertido, eleva el ego y te entretiene.

Supongo que por esa razón solemos coquetear con todos y a la menor provocación, bueno, a toda regla sus excepciones.

Pero, conforme pasan los años, conforme se acumulan las experiencias y llegan por consecuencia lógica los traumas, aprendizajes y grandes lecciones de vida, con los años, conforme te haces viejo, ese recurso que parecía ilimitado, sí, sigo hablando de coquetear, se termina para un buen día darte cuenta que eres un amargado refunfuñón que se pregunta “¿Qué chingados quieres?” cuando alguien te manda un emoji feliz.

Tal vez sea el proceso natural de madurar o tal vez sea simplemente que nos endurecemos con el tiempo, pero algo que sucede como consecuencia de esto, es que el talento de coquetear solo por hacerlo, se pierde y ahora, es una cuestión de hacerlo únicamente con la persona que vaya en tu misma sintonía.

Por eso decía utilitarismo, creo que llega un punto de esta vida que remite siempre, al utilitarismo.

¿A qué me refiero?, pues a que llega un punto en la vida adulta en el cual solo estas coqueteando con la persona que quiera ir en serio, con ese coqueteo y todas esas personas que lo hacen para obtener un favor tuyo o subirse el ego a tu costa, son personas non gratas, que después de unas cuantas interacciones que no se concretan, terminan por desecharse.

Los que son jóvenes, tal vez no me crean mucho, pero solo esperen a llegar a los 30taz para darse cuenta que en esa década los coqueteos son contados y solo se hacen con personas que tienen cierto potencial, y si no se concreta nada, se deja de hacer, porque a cierta edad solo se coquetea si va en serio.

This website uses cookies to improve your experience. We'll assume you're ok with this, but you can opt-out if you wish. AcceptRead More