Obvio que no, y mi cerebro ya sabía la respuesta antes de preguntar; por qué pregunte eso entonces, NO LO SÉ. Como que me funciona mal algo en el cerebro o no sabe como reaccionar a diferentes situaciones que no tenía concebidas.

Veamos, pero para que esto sea gracioso, entendible o si quiera tenga contexto para ustedes, deberían saber que hace 15 minutos, aproximadamente, yo necesitaba hablar con Angélica. El por que es lo de menos y es muy irrelevante ya que es una cuestión de un proceso de facturación, pero llamarla en ese momento era prioritario.

Pues bien, que muy mona tomo mi celular para llamarla al suyo, todo iba bien, esperen esta timbrando, listo contestaron pero contesto un hombre, rayos, que hago, que digo, rápido cerebro piensa, piensa, piensa, por qué no contesto Angélica, rayos que digo, oh ya sé, es una brillante idea y un genial dialogo para hacer conversación con mi estilo y sello particular, ya sé que voy a decir:

Tipo que contesto: Hola que tal soy Eduardo en que te puedo ayudar
-Desconexión mental por pánico

Yo: ¿Angélica eres tú? (en un tono muy serio)
Tipo que contesto: (riendo con tono de incredulidad) No, soy Eduardo. Mi compañera Angélica cambio de teléfono y ahora esta es mi línea.

Yo: ¿Angélica, eres tú?

No es cierto, el ultimo dialogo es de mi cosecha, pero, caramba fue lo único que me falto decir para quedar ahora si como toda una “genio”, mmmm, no, pensándolo bien si lo hubiera dicho, y hubiera parecido una broma premeditada.

Saben creo que lo que me pasó es que ante circunstancias nuevas, diferentes o algo que no tenía de antemano analizado en mi corto cerebro, entro en pánico y como que eso de la improvisación no se me da muy bien y termino diciendo o haciendo cosas que no se pueden pensar de un adulto.

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