Top Five de los mejores Late Nights Shows

Quedarse picado con la televisión cuando ya todo el mundo está dormido es un placer culposo que muchos compartimos, especialmente cuando encontramos programas que nos hacen soltar la carcajada justo antes de cerrar el ojo. La magia de estos espacios radica en que no son la típica entrevista aburrida y acartonada, sino una fiesta donde los famosos se relajan y terminan haciendo puras locuras. Si andas buscando recomendaciones para no aburrirte en la madrugada, checar cuáles son los mejores Late Nights Shows te va a salvar la vida, porque hoy en día la competencia por ver quién es el más ocurrente está más fuerte que nunca. No se trata solo de platicar, sino de quién arma el mejor relajo, quién tiene la banda de música más prendida y quién logra que las estrellas de cine se olviden de la pose y entren al juego.

  1. The tonight show starring Jimmy Fallon

Este es, por mucho, el rey del relajo y las dinámicas infantiles aplicadas a adultos con mucho dinero. Jimmy Fallon tiene esa vibra de ser el amigo que siempre trae energía de sobra y que te convence de hacer cualquier tontería en una fiesta. Lo que lo coloca en la cima de los Late Nights Shows es su capacidad para convertir una entrevista en un duelo de imitaciones o en una competencia de baile que se vuelve viral en segundos. Su banda, The Roots, le mete un ritmo increíble a cada segmento, logrando que el programa se sienta como un evento en vivo que nadie se quiere perder. Si te gusta ver a tus actores favoritos haciendo el ridículo de forma encantadora, este es tu lugar.

  1. The late show with Stephen Colbert

Para quienes prefieren que su dosis de risas venga acompañada de un poquito de jiribilla y crítica social, Colbert es el indicado. A diferencia de otros conductores, él se mete de lleno en la sátira y no deja títere con cabeza cuando se trata de comentar lo que pasa en el mundo. Su humor es inteligente, rápido y muy filoso, ideal para los que disfrutan de un sarcasmo bien aplicado. Aunque sus entrevistas pueden ponerse serias por momentos, siempre encuentra la forma de rematar con un chiste que te deja pensando. Es el programa perfecto para irse a dormir bien informado pero con una sonrisa cínica en la cara.

  1. Jimmy Kimmel live!

Kimmel es el maestro de la conexión con el público a través de las redes sociales y las bromas pesadas que todos amamos. Sus segmentos son ya una leyenda, especialmente cuando pone a los artistas a leer los comentarios más gachos que les escriben en internet. Lo que hace que este sea uno de los mejores Late Nights Shows es esa naturalidad para burlarse de la cultura pop sin ser mala onda. Además, sus especiales en la calle donde le pregunta cosas absurdas a la gente común son una joya que demuestra que la realidad siempre supera a la ficción. Es un programa con mucho colmillo que sabe perfectamente qué es lo que nos hace dar clic en un video.

  1. The late late show with James Corden

Aunque el conductor ya se despidió de este espacio, su paso dejó una huella imborrable gracias a que sacó la televisión a las calles. La idea de meter a una superestrella en una camioneta para cantar a todo pulmón mientras sortean el tráfico es de las cosas más ingeniosas que se han visto en la pantalla chica. Este formato permitió que conociéramos el lado más humano y divertido de músicos que normalmente parecen inalcanzables. Sus sketches suelen ser muy producidos y llenos de creatividad visual, lo que mantenía a la audiencia pegada a la pantalla esperando ver qué locura musical se les ocurriría cada noche.

  • El éxito de estos programas se basa en la autenticidad de los conductores y su química con los invitados.
  • Los segmentos cortos están diseñados para ser compartidos, lo que los mantiene vigentes en un mundo digital.
  • La combinación de música, comedia y opinión genera una experiencia completa que otros géneros no ofrecen.
  • La capacidad de reírse de uno mismo es el ingrediente secreto que hace que estos formatos no pasen de moda.
  1. Last week tonight with John Oliver

Este programa rompe un poco el esquema tradicional porque no sale diario, pero cuando lo hace, sacude todo internet. John Oliver se avienta unos monólogos larguísimos sobre temas que podrían parecer aburridísimos, como las leyes de impuestos o la burocracia, y los vuelve fascinantes a punta de chistes ácidos y comparaciones absurdas. Es el ejemplo perfecto de cómo los Late Nights Shows pueden ser educativos sin dejar de ser entretenidos. Su estilo es audaz, no le tiene miedo a las marcas poderosas y siempre busca que el espectador se quede con algo más que una simple risa, moviendo conciencias a través del humor negro.

Elegir entre todas estas opciones depende mucho de qué humor traigas ese día, pero lo que es seguro es que la calidad de producción y el talento de estos conductores han elevado el estándar de lo que esperamos ver en la televisión nocturna. Ya no se trata solo de pasar el tiempo, sino de disfrutar de un guion bien estructurado que sabe juguetear con la actualidad y la comedia. Al final, lo que buscamos es ese momento de desconexión total donde lo único que importa es quién ganó el último reto viral o qué anécdota vergonzosa contó el actor de moda en el sillón de entrevistas.

Bloguera de hueso colorado desde el 2008. Porqué siempre hay algo que decir yes@elblogdeyes.com