Serie Ingobernable de Netflix
Si estás buscando una serie de acción política que te mantenga al borde del asiento, lamento decirte que Ingobernable no es precisamente el House of Cards mexicano que esperabas. Después de someter mi cerebro a una maratón de quince horas que no volverán, he llegado a una conclusión: en Netflix se equivocaron al ponerle el título. Debería haberse llamado Insufrible o quizá Infame.
A continuación, te cuento por qué esta serie es el equivalente a una novela de bajo presupuesto, pero con el logo de la N roja.
Netflix y su extraña obsesión con el volumen sobre la calidad
Hubo un tiempo en el que ver una producción original de Netflix era garantía de calidad. Hablábamos de hitos televisivos que marcaban un precedente. Pero algo pasó en el camino. Parece que ahora la estrategia es inundar el catálogo con contenido del montón, olvidando la excelencia de joyas como Marco Polo, que fue cancelada injustamente. Mientras tanto, nos recetan producciones de medio pelo con tramas que desafían cualquier lógica humana.
La trama: De Primera Dama a fugitiva profesional de manicura
La premisa suena interesante en el papel: Emilia Urquiza, la Primera Dama de México interpretada por Kate del Castillo, tiene una pelea con su marido, el Presidente. Él termina muerto y ella se convierte en la fugitiva más buscada del país en cuestión de minutos.
El problema es que la ejecución es un despropósito. Ver a Emilia intentando sobrevivir mientras parece que su mayor preocupación es mantener el diseño de sus uñas es, por decir lo menos, ridículo. En una semana, la protagonista debe limpiar su nombre mientras todo el ejército mexicano la busca. La serie deja en ridículo a las instituciones de inteligencia del país, planteando situaciones tan irreales que parecen sacadas de un mal sueño.
¿Serie de prestigio o telenovela de las cuatro de la tarde?
Si parece novela, sabe a novela y tiene actuaciones de novela, entonces es una novela. Ingobernable tiene todos los clichés del género: villanos caricaturescos, giros de guion absurdos y una narrativa predecible que hasta el espectador más despistado puede adivinar.
Lo más doloroso es ver el talento de Kate del Castillo desperdiciado. Todos sabemos que Kate es una actriz consagrada que puede interpretar a mujeres fuertes, como lo demostró en La Reina del Sur. Sin embargo, en Ingobernable, su personaje se siente desubicado y carece de esa chispa guerrera que la caracteriza.
Tepito y la resistencia: El toque surrealista
En su huida, Emilia termina refugiándose en Tepito con un grupo de resistencia para desenmascarar al verdadero asesino del Presidente. Si te gustan las historias tipo El Señor de los Cielos, quizás le encuentres el gusto. Pero para el resto de los mortales que buscábamos una serie política seria, esto se siente como una versión extraña y novelesca de la realidad con un presupuesto que claramente no alcanzó para los guionistas.
Mi mayor queja es que Netflix le haya puesto su sello a esta experiencia del tercer tipo. Es aburrida, larga, innecesaria y tiene actuaciones tan pobres que te hacen preguntarte: ¿qué diablos estaban pensando?
Si te gustan las telenovelas de acción con tramas simplonas, adelante, dale al play. Pero si valoras tu tiempo y tu salud mental, aléjate de Ingobernable. Yo ya hice el sacrificio por ti y vi todos los capítulos para confirmar que, efectivamente, no mejora. Quedan advertidos: no pierdan su fin de semana en este melodrama disfrazado de serie premium.

