¿Está bueno el anime Ascendance of a Bookworm?
Si alguna vez te has preguntado qué pasaría si un ratón de biblioteca extremo muriera aplastado por sus propios libros (la ironía duele) y reencarnara en un mundo donde el papel es un lujo que solo los ricos pueden pagar, entonces necesitas prestar atención. La premisa del anime Ascendance of a Bookworm suena como una pesadilla burocrática medieval para cualquier amante de la lectura, pero resulta ser una de las joyas más refrescantes y extrañamente adictivas del género isekai. Olvídense de los protagonistas que llegan a otro mundo con poderes rotos para matar al rey demonio en el primer episodio; aquí la misión es mucho más compleja y peligrosa: fabricar champú y encontrar algo decente para leer sin morir de fiebre en el intento.
La serie logra algo que pocos títulos consiguen: mantenerte pegado a la pantalla viendo a una niña pequeña negociar precios de mercado y discutir sobre procesos de manufactura vegetal. Puede sonar aburrido sobre el papel, pero la ejecución es brillante. Al terminar la tercera temporada, te quedas con ese vacío existencial que solo se cura saltando directamente al manga o, para los puristas, a la novela ligera original de Miya Kazuki con las ilustraciones de You Shiina. Porque sí, aunque parece que vimos el final, la historia de nuestra protagonista apenas está rascando la superficie de lo que este mundo mágico y clasista tiene para ofrecer.
Por qué ver el anime Ascendance of a Bookworm
Lo que hace que esta producción destaque entre el mar de reencarnaciones genéricas que inundan las temporadas de anime es su enfoque. Estamos acostumbrados a ver héroes que obtienen espadas legendarias; aquí, el superpoder es el conocimiento de una bibliotecaria obsesiva y el sentido común de la era moderna. El anime Ascendance of a Bookworm es, en esencia, una carta de amor a la cultura escrita y a la invención. Ver a la protagonista, Myne, sufrir ataques de pánico no por monstruos, sino por la suciedad de la gente o la falta de higiene, añade un toque de comedia y realismo que se agradece bastante. Es un slice of life con tintes de fantasía y drama político que te atrapa sin que te des cuenta.
La trama no se apresura. Se toma su tiempo para construir el mundo, explicar el sistema de magia (que está ligado a los nobles y al dinero, como en la vida real, pero con luces de colores) y desarrollar relaciones entrañables. Myne no es perfecta; es egoísta con sus libros, físicamente débil y a veces un poco manipuladora para conseguir lo que quiere, lo cual la hace un personaje mucho más humano y simpático que el típico héroe bondadoso sin defectos. Su evolución, de ser una plebeya enfermiza a convertirse en una pieza clave de la sociedad de Ehrenfest, es un viaje lleno de tropiezos, risas y momentos genuinamente emotivos que te harán soltar alguna lágrima traicionera.
Aquí hay algunas razones clave por las que vale la pena darle una oportunidad:
- Construcción de mundo detallada: No es solo magia y ya; hay economía, jerarquías sociales estrictas y religión.
- Protagonista atípica: Myne usa su cerebro, no sus puños (principalmente porque si usa los puños se desmaya).
- Secundarios entrañables: Desde la familia de Myne hasta Lutz y Benno, cada personaje aporta algo valioso a la trama.
- Educativo (de forma rara): Terminas aprendiendo cómo se hacía el papel y la tinta en la antigüedad.
De qué trata la historia realmente
Para los que andan perdidos, la premisa va así: Motosu Urano era una universitaria que vivía y respiraba libros. Justo cuando iba a cumplir su sueño de trabajar rodeada de ellos, un terremoto hace que su propia colección le caiga encima. Fin de la partida. O eso creía, porque despierta en el cuerpo de una niña llamada Myne, hija de un soldado pobre en un mundo medieval. El problema es que en este lugar, los libros son manuscritos carísimos reservados para la nobleza. Para alguien que es adicto a la lectura, esto es el infierno en la tierra. Así que Myne decide que, si no puede comprar libros, tendrá que hacerlos ella misma desde cero, revolucionando de paso la tecnología de todo el reino.
El encanto del anime Ascendance of a Bookworm radica en ver cómo Myne aplica conocimientos modernos para mejorar su calidad de vida, desde cocinar platillos que no sepan a cartón hasta crear productos de belleza que vuelven locas a las mujeres del pueblo. Pero no todo es felicidad y manualidades; el mundo es cruel, y el hecho de que Myne tenga una cantidad absurda de maná (energía mágica) siendo una plebeya la pone en la mira de nobles corruptos y la iglesia. La tensión escala temporada tras temporada, transformando lo que parecía una historia tranquila en un drama de intrigas donde la vida de sus seres queridos está en juego.
Esperemos que los estudios de animación se pongan las pilas y confirmen una cuarta temporada pronto, porque la historia de Myne, ahora bajo la identidad de Rozemyne, tiene muchísimo material por adaptar. Las novelas ligeras siguen avanzando y el universo se expande hacia territorios más políticos y mágicos. Mientras tanto, nos queda disfrutar de los episodios existentes y cruzar los dedos para que nuestra bibliotecaria favorita pueda, algún día, leer en paz sin que nadie intente secuestrarla o matarla.