Decir estupideces en donde no debes

Todos hemos estado ahí: ese momento en el que las palabras simplemente escapan y, de repente, te encuentras diciendo algo que preferirías tragarte. Pero hay lugares y momentos en los que decir estupideces puede tener consecuencias más allá de una simple cara de vergüenza.

El Peligroso Arte De Decir Estupideces

Decir estupideces es un arte que dominamos desde la infancia. Pero, a medida que crecemos, deberíamos aprender a discernir cuándo es apropiado soltar una tontería y cuándo es mejor quedarse callado. Aquí hay algunos lugares donde definitivamente no debes decir estupideces:

  • En una entrevista de trabajo: Este es un clásico. Quieres impresionar, pero los nervios te traicionan y terminas diciendo algo que te hace sonar como si no tuvieras idea de lo que estás haciendo. Evita decir estupideces sobre tu antiguo jefe o tus habilidades.
  • En una boda: A menos que seas el comediante contratado, este no es el lugar para decir estupideces que puedan ofender a los novios o a sus familias. Guarda tus chistes para otra ocasión.
  • En una reunión importante: Si quieres que te tomen en serio, evita decir estupideces que puedan socavar tu credibilidad. A nadie le importa tu opinión sobre el último episodio de tu serie favorita mientras están discutiendo el presupuesto del próximo año.
  • En un funeral: Este es probablemente el lugar más obvio para no decir estupideces. Muestra respeto por los dolientes y guarda tus comentarios inapropiados para ti mismo.
  • En el primer encuentro con los suegros: Quieres causar una buena impresión, pero decir estupideces sobre su comida, su casa o sus creencias políticas es una forma segura de arruinarlo.

Cómo Evitar Decir Estupideces (O Al Menos Minimizar El Daño)

  • Piensa antes de hablar: Suena obvio, pero tómate un segundo para considerar las posibles consecuencias de tus palabras antes de decir estupideces.
  • Escucha más de lo que hablas: Presta atención a la conversación y al ambiente antes de contribuir. A veces, la mejor contribución es ninguna contribución.
  • Usa el humor con precaución: El humor puede ser una excelente manera de aliviar la tensión, pero asegúrate de que sea apropiado para la situación. Evita decir estupideces que puedan ofender o herir a alguien.
  • Si no tienes nada bueno que decir, no digas nada: Este es un consejo clásico por una razón. A veces, el silencio es la mejor opción.

En Resumen

Decir estupideces es parte de ser humano, pero saber cuándo y dónde es inapropiado es una habilidad valiosa. Así que la próxima vez que te encuentres en una situación delicada, respira hondo, piensa antes de hablar y evita decir estupideces. Tu reputación (y tus relaciones) te lo agradecerán.

Bloguera de hueso colorado desde el 2008. Porqué siempre hay algo que decir yes@elblogdeyes.com