Cuando es el momento para renunciar a algo

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Alguien sabe o tiene la menor idea de cómo identificar el justo momento antes de que el barco se hunda para poder saltar a tiempo con un buen salvavidas o, acaso hay que hacerle como los capitanes y hundirse con el barco, sin importar que ni seas el capitán, sea una causa perdida y ni sea tuya.

Y es que es muy difícil saber cuál es el momento para hacerlo, para abandonar algo, porque si lo haces prematuramente puedes perderte de muchas experiencias y no sabes cuál puede ser el resultado, pero por otro lado si lo haces muy tarde puedes quemarte y/o hundirte; por eso siempre debemos encontrar ese justo momento, ni antes, ni después, sino el preciso momento para saltar.

Supongo que todo se trata de precaución y estar atento a las señales y saber cuándo hay que renunciar a algo.

Y es que nadie nos enseñó a saber hacerlo, irónicamente renunciamos a las cosas cuando no debemos y nos aferramos cuando deberíamos soltarnos y dejarnos ir.

Ah, hablando de eso tengo que mencionar algo sabio que leí en una red social, lo sé, sabio y red social no parecen tener conexión, pero sorprendentemente me encontré algo que me dejo pensando:

Antes de preguntarte si dejar ir o soltar, en vez de hacer eso, no andes agarrando cualquier cosa.

Se me hizo muy profundo eso, porque si no estuviéramos metiéndonos en situaciones innecesarias o con personas que son malas para nuestra estabilidad, si no lo hiciéramos en primer lugar, no tendríamos ese debate o dilema sobre renunciar o no.

Aunque también supongo que debemos arriesgarnos, porque de lo contrario siempre jugaríamos a la segura en nuestra zona de confort.

Al respecto de eso, hay otra cosa que escuche y también me dejo pensando, palabras que me impactaron y decían que el momento ideal para dar el salto, es cuando más miedo te da; ese es el momento en el que te tienes que arriesgar, cuando sientes ese miedo que te paraliza, ahí es cuando debes hacerlo.

Pero insisto, no sabemos cuándo suficiente es suficiente y por otro lado hay cosas que valen la pena un gran esfuerzo y nunca rendirse por ellas, sin embargo, no lo hacemos.

¿Por qué?

Por qué nos aferramos a imposibles haciendo esfuerzos sobrehumanos e ilógicos con cosas que son causas perdidas y que no merecen el menor esfuerzo y por el contrario las situaciones en las que si debemos arriesgarnos, no lo hacemos.

Creo que la respuesta a eso es compleja, y hay personas que dicen que renunciamos muy pronto a las cosas difíciles como un mecanismo de defensa para evitarnos dolor cuando no logramos algo. Pero qué pasa, cuando nos aferramos a un imposible que nunca se concretará, pero aún así, seguimos peleando con muchas fuerzas para lograrlo.

¿Qué es lo que sucede?, ¿por qué renunciamos a algo?, y ¿por qué no renunciamos a otras cosas?

Yo sé, vivimos tiempos extremos y muy locos, tiempos tan contradictorios que mientras hay personas que renuncian a todo y por todo, frente a la menor dificultad, hay personas que se aferran.

Creo que todo esto se resolvería si supiéramos cuando renunciar a algo.

Mucho se nos ha hecho hincapié para nunca renunciar a nuestros sueños, las cosas que perseguimos y hasta personas que son objeto de nuestro afecto; pero a veces simplemente nos desgastamos increíblemente mucho, sufrimos, perdemos estabilidad emocional y mental, simplemente porque nos negamos a renunciar a algo o alguien.

Pero todo sería diferente si apagáramos un poco el corazón y prendiéramos un poco más la cabeza, para saber cuándo es el momento para renunciar a algo.

Solo velo de esta manera, piensa que estás en una mesa de póker, y solo tienes cierta cantidad limitada de fichas y toda la noche has tenido mala suerte, muy malas cartas y competidores que, si pueden blofear, y no has hecho nada más que perder, ¿qué harás?, seguirás apostando todas tus fichas esperando ese golpe de suerte hasta que pierdas todo o te levantaras cuando todavía es tiempo, cuando todavía tienes fichas y la confianza necesaria para intentar probar suerte en otra mesa.

Por eso sí creo que hay que estar atento a ese momento para renunciar, y no porque quiera fomentar una cultura ligera en la que a la menor dificultad uno se retira de las cosas, sino más bien saber cuándo parar y cambiar el rumbo, sobre todo cuando vas a un barranco o el barco se hunde.

Hay que saber cuándo renunciar a algo, eso es inteligente y de sabios, pero también es de sabios analizar si en verdad vale la pena renunciar.

2 COMMENTS

  1. Gracias jessy , de alguna u otra manera al leer articulos como estos nos repercute de una manera positiva a nuestra vida

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