Cuando entras a Facebook y no conoces a nadie

Abrir la aplicación y sentir que te metiste por error a una fiesta donde no te invitaron se ha vuelto el pan de cada día. Resulta que entras a Facebook y no conoces a nadie porque en algún momento de locura decidiste que tener cinco mil amigos te hacía ver muy popular, pero ahora tu muro es una mezcla bizarra de memes de señoras que no ubicas y fotos de la carnita asada de un primo de un amigo que viste una vez en la secundaria. Esa sensación de estar en la dimensión desconocida no es gratis, es el resultado de darle “aceptar” a cuanto desconocido se asomaba por tu pantalla sin pensar en las consecuencias.

El riesgo de agregar gente

La seguridad en internet no es un juego, aunque a veces se nos olvide por andar buscando likes. Cuando agregas personas de forma indiscriminada, básicamente les estás entregando las llaves de tu casa y tu álbum de fotos familiar. Es peligroso compartir dónde comes, a qué escuela van tus hijos o qué coche te acabas de comprar con un tipo que solo aceptaste porque tenían tres amigos en común. Esa mala costumbre de llenar tu lista de contactos con gente que ni te saluda en la calle pone en riesgo tu privacidad y seguridad digital, porque nunca sabes quién está del otro lado de la pantalla guardando tu información para fines nada amistosos.

Tu muro parece la dimensión desconocida

Es muy frustrante cuando el algoritmo decide que es mejor mostrarte la opinión política de un fulano de otro estado que las fotos del bautizo de tu sobrino. Muchas veces, cuando entras a Facebook y no conoces a nadie, es porque tú mismo fuiste silenciando a tus verdaderos amigos. Ya sea porque publicaban demasiadas indirectas o porque te hartaron con sus negocios de pirámide, terminaste ocultando a la gente que sí te importa. El resultado es un feed lleno de noticias de portales de entretenimiento y publicaciones de grupos de ventas donde solo hay extraños peleándose por el precio de una freidora de aire.

Por qué es mejor el chisme de los conocidos

No hay nada como enterarse de un buen drama de alguien que sí sabes quién chingados es. Tener una red social limpia y exclusiva para amigos de verdad hace que la experiencia sea mucho más divertida y humana.

  • Te enteras de los chismes reales de tu círculo cercano.
  • Tus fotos solo las ven personas que realmente te aprecian.
  • Evitas que gente extraña sepa tus horarios y rutinas.
  • El contenido que te sale es relevante para tu vida diaria.

Recuperar el control de lo que ves

Si ya llegaste al punto donde entras a Facebook y no conoces a nadie, quizá sea el momento de aplicar una limpieza profunda. No te sientas mal por eliminar a esas tres mil personas que ni te topan; al contrario, vas a agradecer que tu inicio vuelva a tener caras conocidas. Es mucho mejor tener cien contactos con los que sí interactúas que un montón de perfiles fantasma que solo ocupan espacio y te exponen a riesgos innecesarios. Al final, las redes sociales se inventaron para conectar con los tuyos, no para sentir que eres un extraño en tu propia cuenta.

Tener un perfil lleno de gente desconocida le quita toda la esencia a la plataforma. Si lo que quieres es ver noticias de famosos o videos de risa, para eso hay otras opciones, pero Facebook debería ser ese espacio seguro donde compartes con la raza. Deja de acumular personas como si fueran tazos y empieza a cuidar quién tiene acceso a tu vida privada; tu tranquilidad y la calidad de tus chismes te lo van a agradecer infinitamente.

Bloguera de hueso colorado desde el 2008. Porqué siempre hay algo que decir yes@elblogdeyes.com