Odio los radios

3


Haber no entiendo cuál es el mentado afán de hacer las conversaciones de radio de dominio publico, odio los radios, en serio, qué necesidad tiene todo el restaurante de enterarse de la platica que alguien tiene por su radio con otra persona. En serio Nextel y su mendigo afán de hacer públicas conversaciones privadas, de tal manera que todo el mundo termina enterándose del problema laboral, la inconformidad de la novia o los mandados que tiene que hacer esa persona, todos menos la persona que tiene el radio en la mano.

Ok, es extraño o más bien bastante curioso, como es posible que la mesera que esta atendiendo la última mesa, tenga más sentido de la conversación que el monito que tiene el radio en la cara.
La comunicación con los radios es fatal, pero aun así, existen muchos presumidos que aman ostentar su radio y que las radiollamadas son muy económicas, aunque el plan no sea nada económico, pero lo más curioso de esas radiollamadas es que se escuchan mejor a la distancia, tal ves ese sea su chiste; cuando estas a menos de 10 centímetros del radio solo se escucha FDSSDF SDF SDF SDFSDFSDF y el interlocutor esta QUE, REPITEMELO, QUE DIJISTE, NO TE ESCUCHE, pero como decía curiosamente la mesera y hasta la cajera podrían decirle, dijo que el camión con el pedido no llego, se reporto perdido BIP BIP

Oh tal vez, esa persona si escucha, y solo quiere presumirnos que tiene un radio caro muy ineficiente de comunicación mala llena de ruido.

Pero lo más molesto de los radios, es que, te interrumpen; dios, que sean como la gente normal y se compren un celular, que acaso ven a los demás activando el altavoz y haciendo de dominio publico el regaño de la mujer o al cliente necio, obvio no, ni siquiera SIRI hace tanto escandalo.

Ya de por si es muy molesto usar un celular en restaurantes, bares, cines y anexos ahora imagínense un vil radio. Digo, hay estar comunicado 24/7 pero tiene su precio y los molestos inconvenientes que causa en centros de alimentación, pero, bueno, ya todos estamos acostumbrados a comer con el celular junta a los cubiertos; lejos de ser una costumbre o mal modal de la mesa, es una necesidad moderna, pero en esa necesidad moderna no se incluyen los radios, no, esos no.

Nada mejor que estar en media conversación o mejor aun a media comida, y que suene el BIP BIP, si nada mejor que eso, le pone enjundia, eso y que la otra persona este intentando comunicarse con alguien más gritando a menos de 30 centímetros de ti, eso hace perfecta la comida.
Este, es sarcasmo por cierto.

Se imaginan, están con un cliente, suena su radio y es la esposa que lo anda regañando por que no recogió a las niñas, y se la pasa que dijiste y la otra que por que no fuiste por las niñas, y el, no te escucho.

Odio las platicas en altavoz y enterarme de los problemas de las otras personas, francamente no me interesan, tal vez si fueran chismes más interesantes le vería utilidad a los radios, pero normalmente son cosas que no le importan ni al gato, por qué las tengo que oír yo y todo el restaurante. ¡Que falta de cortesía!

jajajajajajajaja

Esa es la principal queja, si son pedos intrascendentes de una vida aburrida, mejor que se salgan con su mugre radio a la calle, pero si es un chisme jugoso, que aun sin conocer a los participantes llama la atención de todos que se coloquen altavoces, es más, que hagan show en vivo en el restaurante.

Corrijo, solo se pueden hacer conversaciones privadas de forma pública si son chismes o pleitos interesantes, que involucren sangre, demandas, engaños y dinero. Si es ropa, chamacos, el camión que no llego favor de abstenerse.

Eso me hace pensar, que interesante sería ver una novia gritoneándole a su novio en el restaurante, sería mucho más emocionante que ver que le grita por el radio.

This website uses cookies to improve your experience. We'll assume you're ok with this, but you can opt-out if you wish. AcceptRead More