Amor hacia las marcas

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Podrá parecer neurótico esto de sentir amor hacia una marca comercial, o algo que haría alguien muy necesitado de amor, tanto que ya hasta tiene sentimientos por la marca de pasta de dientes que compra.

Pero cuando analizas el tema dejando las payasadas de lado, y te enfocas en la ciencia de los sentimientos cuando se cruzan con el marketing, la publicidad y las relaciones públicas, en ese preciso momento puedes encontrar el amor, o mejor dicho sentimientos que involucran de una manera muy íntima a una persona con una marca.

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Ah y por cierto, intimidad no significa sexo, o sea por favor, que clase de persona piensa que intimidad solo es sinónimo de sexo. Ok, alguien con mucha imaginación sexy obviamente.

Pero ya me estoy alejando del tema, y es que las personas normales, ignoran por completo el marketing emocional que hacen las marcas y la enormes cantidades que gastan para que sus productos, servicios y posicionar su marca, generándonos una acción, lógico ellos quieren que compremos y a costa de ello usan nuestras emociones y sentimientos a su favor.

marcasY ¿cómo se todo esto?, pues me infiltre en el oscuro mundo del marketing global y viaje a las entrañas del complot comercial corporativo, de hecho eso es mentira y todo esto lo sé, porque pase 4 años estudiando eso y 2 años ejerciendo la profesión de la publicidad, me hizo descubrir los secretos de como la publicidad y el marketing emocional explotan los sentimientos para lograr una venta.

Entonces no es neurótico decir que amas a tu iPhone y todas tus cosas Apple, no es extraño sentir pertenencia cuando usas unos Converses, no es loco pensar que amarías tener un BMW, no es fanático sentirte atraído e identificado por una marca. Porque eso es algo por lo que todas las empresas trabajan y gastan dinero, para crear vínculos e identificación de las personas con todo sus productos y servicios, pero en esencia con la marca.

Porque todo eso, todo ese dinero, tiempo, esfuerzos invertidos en estudios para conocer las emociones terminan convirtiéndose en profits o ganancias comerciales, y ese es el combustible que mantiene a esos motores funcionando.

Así que ahora, la próxima vez que veas un comercial, trataras de analizar y entender lo que ese mensaje quiere decirte. La publicidad como tal no es algo casual, ni siquiera la mala publicidad, todos esos anuncios que vemos tratan de enviarnos un mensaje y conectarse con nuestras emociones, apelando a diferentes sentimientos a veces nobles y emotivos otras veces de miedo, hasta emociones sexuales buscan despertarnos y repito, esas emociones no son a la marca, sino a las personas que están involucradas con ellas. Por eso es tan común ver a una chica sensual en anuncios de autos o comida rápida.

Y todo este monstruo de la comunicación, de la mercadotecnia, la publicidad, las relaciones públicas, el periodismo comercial, todo ello gira en torno a crear amor hacia las marcas.

Para que tú como consumidor, la próxima vez que estés en la tienda y tengas que elegir un producto, no lo hagas en base al precio o las características sino por el cariño que tengas hacia ellas.

Por eso es tan común hoy en día, ver publicidad del tipo “buena onda” en el que se apelan a emociones más que a venderte ese producto. Porque ahora las emociones son las que venden y no otra cosa.

El amor hacia las marcas es el fin último de todo lo que se hace estos días.

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