La gente del Starbucks es muy chistosa
Si has pisado un Starbucks, seguro te has topado con personajes dignos de una sitcom. Y es que la gente del Starbucks tiene su propio folclor, ¡una fauna de lo más peculiar! Prepárate para reírte con estos estereotipos que seguro has visto (o eres) en tu cafetería favorita.
El emprendedor “Godínez” de Starbucks
Este es un clásico. Llega a las 8 de la mañana con su laptop, audífonos y actitud de “soy mi propio jefe”. Se pide un café americano (con refill, obvio) y se instala como si hubiera rentado el lugar. Lo ves todo el día en videollamadas, tecleando furiosamente y, de vez en cuando, echando un vistazo a sus “inversiones”. ¡Ah! Y para él, el Starbucks es su oficina, ¡y solo pagó un café!
El Gen Z que no sabe qué pide, pero se ve cool
“Me das un macchiato latte con leche de almendras, caramelo extra, sin espuma y endulzante orgánico”, dice con toda la seguridad del mundo. La verdad, no tiene idea de qué está pidiendo, pero vio la foto en Instagram y le pareció “aesthetic”. Lo más seguro es que termine tirando la mitad del vaso porque “no me gustó”, pero eso sí, ¡la foto para el feed ya la tiene! Esta gente del Starbucks es la que le da vida al lugar.
La señora que va a chismear con la amiga
“Ay, mijita, ¿ya viste lo que hizo la Yadhira Carrillo?”, dice con voz escandalizada. Llega con su amiga de la secundaria y se instalan en la mesa más ruidosa. Se piden un frappuccino gigante con crema batida y se ponen al día con todos los chismes del vecindario. ¡Para ellas, el Starbucks es el nuevo salón de belleza!
El escritor bohemio que busca inspiración (y Wifi gratis)
Llega con su cuaderno Moleskine, suéter de lana y cara de “estoy pensando en cosas profundas”. Se pide un té chai y se sienta en la esquina más oscura. Escribe una frase cada hora, suspira dramáticamente y mira por la ventana como si estuviera esperando a su musa. En realidad, está buscando wifi gratis para stalkear a su ex en Facebook. Esta gente del Starbucks le da un toque intelectual al ambiente.
El estudiante desesperado que necesita cafeína para sobrevivir
Este pobre ser llega con ojeras, mochila gigante y cara de “no he dormido en días”. Se pide un café doble, triple, ¡lo que sea que lo mantenga despierto! Se sienta en la mesa más cercana al enchufe y se pone a estudiar como si su vida dependiera de ello. ¡Para él, el Starbucks es la sala de urgencias de la biblioteca!
En fin, la gente del Starbucks es un mosaico de personalidades que hacen de este lugar algo único. Así que la próxima vez que vayas por tu café, ¡observa a tu alrededor y ríe un poco! Seguro te encuentras con alguno de estos personajes (o te das cuenta de que eres uno de ellos).