Que haces cuando alguien te contesta algo mala onda

A poco no te ha pasado que estás de lo más tranquilo, echando el chisme o platicando de lo más normal, y de pronto te sueltan un comentario que te cae como balde de agua fría. La neta es que el ser humano no viene con un manual para lidiar con las groserías o los desplantes inesperados, y cuando nos sacan de nuestra zona de confort con palabras pesadas, nos quedamos como en pausa. Muchas veces, cuando alguien te contesta algo mala onda, te sientes ofendido hasta el fondo del alma porque esas frases subjetivamente agresivas o incómodas pegan directo en el orgullo. Ahora se ha puesto muy de moda esa frase de que uno es responsable de lo que dice pero no de lo que el otro entiende, lo cual suena muy diplomático, pero en la práctica es como un escudo para decir cualquier pesadez y luego lavarse las manos si la otra persona se siente mal.

La realidad es que las palabras tienen un peso bien fuerte dependiendo de quién vengan y cómo nos agarren en el día. Hay gente que es mucho más sensible que otra, y para ellos, un desplante puede sentirse como una tortura a cuentagotas que no te deja en paz y te da vueltas en la cabeza toda la tarde. Cuando alguien te contesta algo mala onda, esa frustración se queda ahí guardada y a veces hasta nos hace dudar de nosotros mismos, lo cual no está nada chido. Lo importante aquí es entender que las palabras son solo eso y que el poder que tengan sobre nuestro estado de ánimo depende, en gran medida, de qué tanto permiso les demos para entrar en nuestra cabecita. Hay que ser bien listos para no dejar que el mal humor de otro nos arruine la carnita asada o el descanso del fin de semana.

Estrategias para cuando alguien te contesta algo mala onda

Si te encuentras en medio de una situación donde la cortesía brilló por su ausencia, no tienes por qué quedarte callado sufriendo ni tampoco ponerte al nivel del otro para armar un zafarrancho. Aquí te pasamos unos tips para que manejes la situación como todo un profesional del relax:

  • Usa el humor a tu favor: Una respuesta creativa y graciosa puede desarmar al agresor más pintado y hacer que su mala vibra se vea ridícula.
  • Pon un límite clarito: Si la cosa ya se pasó de la raya, lo mejor es ser puntual y decir que la conversación se termina ahí mismo porque no vas a tolerar faltas de respeto.
  • Analiza el origen del comentario: Muchas veces, si alguien te contesta algo mala onda, el problema no eres tú, sino que esa persona trae una bronca interna que no sabe cómo manejar.
  • Respira profundo y no te enganches: A veces el silencio es la respuesta más elegante, porque le quitas al otro el placer de verte enojado o fuera de control.

El verdadero reto viene después del incidente, cuando te quedas pensando en lo que pasó. Lo más franco y práctico que puedes hacer es analizar por qué te afectó tanto lo que dijeron. A veces nos duele porque toca una fibra sensible o porque viene de alguien a quien estimamos un buen, pero entender esa raíz te va a ayudar a soltar la frustración más rápido. Si alguien te contesta algo mala onda, trata de no tomarlo como una verdad absoluta sobre tu persona; tómalo como una muestra de la falta de educación o el mal día de quien lo soltó. Al final del camino, lo que importa es que tú mantengas tu paz mental y no dejes que los comentarios tóxicos se queden a vivir en tu mente.

Para salir bien librado, recuerda que tú tienes el control de tus sentimientos. Si decides no seguirle el juego a la agresión, ya vas ganando por goleada. La vida es muy corta para andar cargando con las piedritas que otros nos tiran en el camino, así que mejor sacúdete el polvo, sonríe y sigue con lo tuyo, que seguramente tienes cosas mucho más divertidas que hacer que andar peleando con gente que no sabe convivir. La inteligencia emocional se trata precisamente de eso: de saber cuándo una batalla no vale la pena y cuándo es mejor simplemente dar la vuelta y seguir disfrutando de lo bonito que nos ofrece el día a día sin cargar con culpas ajenas.

Bloguera de hueso colorado desde el 2008. Porqué siempre hay algo que decir yes@elblogdeyes.com