4 tecnologías que están cambiando el sector financiero

La tecnología ha cambiado nuestras vidas, eso es un hecho, pero entre las industrias más revolucionadas está la financiera.  Es en ella donde se está creando toda una nueva industria, que se separa por completo de lo que actualmente existe: la industria Fintech.

Las Fintech se encargan de cubrir aspectos que la banca tradicional no hacía y fundamentalmente son tres: aumenta el acceso a la información, lo que permite a los consumidores tomar mejores decisiones; reduce la fricción en las transacciones por lo que ahorra tiempo o esfuerzo; y reduce las tarifas de las transacciones al servir como un intermediario más barato.

Por ello, la oferta de productos creció y cada vez hay más plataformas que cambian la forma en que los individuos consumen o gastan; así como los productos que cambian la forma en que los individuos ahorran, invierten y prestan dinero, se ha disparado porque son las soluciones que más se ofrecen en este tipo de tecnología y de ellas hablaremos en esta nota.

Las Fintech

Si bien las Fintech son todo el concepto de empresas financieras que utilizan la tecnología para ofrecer soluciones, en este texto las tomaremos como usualmente se conocen: un banco digital pero con ventajas ante el banco tradicional.

Eso sí, no se trata simplemente de un banco llevado a tu teléfono (que para eso están sus aplicaciones), es un “neobanco” porque físicamente no tendrás que asistir para crear una cuenta, realizar movimientos, obtener tu tarjeta y todo lo que que haces comúnmente en un banco.

Lo más sencillo de ellas, es que permite a las personas crear una cuenta bancaria en minutos, por lo que elimina el miedo o carga de presentarte a una sucursal y sortear una serie de burocracias que hacen todo más lento, con ellas, este tipo de situaciones suceden fácil, sencillo y rápido.

Es un mercado creciente en el que poco a poco se irán sumando consumidores al conocer los beneficios, ayuda a las economías emergentes porque está bancarizando a más personas de las que antes lo hacían y están haciendo voltear a inversionistas para que cada vez crezcan más.

Economía colaborativa

Estas plataformas están envueltas en el término de Fintech, sin embargo, sirven más para impulsar proyectos que para manejar dinero. Ya que, normalmente se utilizan de la siguiente manera: alguien tiene una idea que necesita ser financiada, los “inversionistas” apoyan con microinversiones, una vez que se crea el producto o servicio, el inversionista recibe alguna ganancia.

Este tipo de tecnologías llevan años en el mercado, la más famosa es kickstarter, pero con el tiempo han evolucionado, ahora también son las que fondean negocios que realizan préstamos a pequeñas empresas y también reciben intereses, así como aquellas que te dan una “acción” de ciertas empresas.

La creciente oferta de estos productos de economía colaborativa se hace cada vez más cercano para las personas y se comienza a utilizar para crear las sociedades de ahorro, en donde más y más personas utilizan links de pago para enviar dinero, aportar en lo que ellos creen y hasta donarlo a sociedades que consideren necesario.

Blockchain

Este es un concepto aún poco entendido, que muchas veces se le confunde con las criptomonedas, pero que uno puede vivir separado del otro (de ahí su confusión). Pero esto no quiere decir que el blockchain se pueda utilizar en otros campos, que ya veremos más adelante.

Pero antes de eso, para que quede un poco más claro, el Blockchain es la tecnología que registra la transferencia de datos de una forma muy segura, ya que cualquier información que es introducida no podrá ser borrada, solo se podrán añadir nuevos registros. Es como un libro de contabilidad escrito en piedra.

Pues estos registros pueden aplicarse a cientos de cosas, por ejemplo, los registros médicos en donde, a través de una simple consulta, se puede conocer si alguien está tomando ciertos medicamentos o qué afecciones médicas ha tenido, sin necesidad de estar yendo siempre a la misma clínica.

También, a través de este tipo de tecnología se puede saber cierta información de las personas, quizá para identificar que realmente son ellos, como por ejemplo en sectores de seguridad para que solo unos cuantos puedan tener acceso a información privilegiada.

De esta forma todo se hace más seguro, porque no se puede modificar ningún registro, se necesita de una “llave” única que permita el acceso a toda esa información o que den la autoridad a que se consulte.

Wallets

De acuerdo a Forbes, las aplicaciones y los smartphones están cambiando la forma en que los jóvenes utilizan el dinero. Pues más de la mitad de los millennials estadounidenses casi nunca usan dinero en efecto, mientras que en China, el efectivo está por volverse obsoleto.

China vio un salto en los pagos por móvil de 340 mil millones de dólares en 2015 a 9 billones de dólares en 2017, en una industria dominada por dos gigantes: Alipay y WeChat Pay. Esto porque los usuarios puedan hacer casi todo en sus aplicaciones cuando se trata de transacciones.

Esta tendencia, también está sucediendo en países nórdicos, donde las Wallets están teniendo mucha fama entre los menores de 34 años. Por ejemplo, el uso de dinero en efectivo en Estocolmo, está ahora casi olvidado prohibido: se puede incluso pagar a los vendedores ambulantes con wallet o con tarjeta.

La mayoría de los usuarios de wallets ven ventajas sobre el dinero en efectivo, así también las empresas pues destacan que es la mejor manera de evitar el robo de los empleados y el fraude. Así como el incremento de sus ventas ya que no están limitadas por el efectivo que traen sus clientes en el bolsillo.

Conclusión

La llegada de estas neuvas tecnologías también están cambiando los marcos legales, ya que las leyes en el mundo no estaban preparadas para este tipo de tecnologías, por ejemplo, en México existe la Ley Fintech (una de las más innovadoras en América Latina), también países miembros de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) trabajan en soluciones.

Los marcos reglamentarios se han ido estableciendo gradualmente, y las instituciones financieras han ido ajustando sus modelos comerciales. Ahora resulta evidente que el ritmo acelerado del cambio tecnológico es la fuerza más creativa del ecosistema de servicios financieros en la actualidad.

Así que la industria, los clientes y los medios necesitan moverse paulatinamente hacia allá para comenzar a mover la economía, que actualmente vive un estancamiento por el coronavirus.

Salir de la versión móvil