La marca Pronto, es una marca muy conocida por tener muchos productos de repostería y panaderos listos para hacer, de una forma instantánea agregas uno o dos ingredientes y listo, pronto, rápido y de forma instantánea tienes tu postre, repito, al instante.
Esto es lo que caracteriza a estos productos, pasteles, galletas y hasta hot cakes, si tienes antojo de un postre casero, esta marca tiene una enorme variedad de opciones a prueba de tontos.
O por lo menos eso dicen.

Pues bien, el otro día que tenía antojo de hot cakes y además, no había nada, literal nada para cenar, pues me dije porque no probar los Pronto Hot Cake instantáneos.

¿Qué tan malos podrían ser?

Ahora, debo decir que cuando se habla de hot cakes, soy muy especial y ya estoy casada con la marca Gamesa, ya estoy más que acostumbrada a su sabor y cuando pienso en hot cakes, es en ese sabor; así que probar otra marca, podría ser injusto, para la marca nueva.
No sé, es como decir que quieres probar la Pepsi, cuando siempre tomas Coca.

imagenes hot cakesPero hablando de Pronto Hot Cake instantáneos, estos tienen un gran beneficio y es que esta presentación es una botella que tiene todos los ingredientes secos listos, y las instrucciones son muy simples, solo agrega una taza de leche a la botella, mezcla dentro de la botella, abre la tapa y vacías una cantidad en el sartén.

Esa clase de practicidad, limpieza y rapidez, la verdad me hizo olvidarme de mi predilección por la marca Gamesa y ni lo pensé, fui al refrigerador, abrí una botella de leche y a ojo de buen cubero, eche lo que según yo era una taza de leche a la práctica botella.

Y es que eso es genial de esta presentación de hot cakes, 4 instrucciones:

  1. Abres
  2. Agregas una taza de leche a la botella
  3. Agitas
  4. Pones en el sartén

Esos cuatro pasos y el hecho de que al terminar podía votar la botella plástica a la basura, me pareció genial, así, como para de por vida comprar esa presentación de hot cakes, rápidos y de verdad instantáneos.

Pero esa es la teoría y en la práctica nada es cómo está escrito.

Bien, hay algo que no le puedo negar a estos hot cakes y es que son ricos, tienen un sabor especiado a canela muy rico.
La verdad es que saben bien, a pesar de que no es tan fácil hacerlos.
Parece una mezcla a prueba de idiotas, pero, debo decir que no es así, eso o soy algo idiota.

Pues bien, el principal problema radica en la flojera y es que, si calculas más o menos una taza de leche, lo más seguro es que te pases como me pasó a mí y la mezcla quedo muy diluida, lo que hizo que mis hot cakes quedarán delgados y escurridos en vez de grandes y esponjosos.
Ahora podrías usar una taza medidora, pero para vaciar su contenido en el envase tendrías que tener un súper pulso o un embudo, eso implica que vas a ensuciar más y buscar tazas medidoras y/o embudos.

Después está el otro problema, aunque cierres y agites la botella, hay partes de la mezcla que no se hidratan y no se mezclan con la leche y cuando sirves en la sartén la mezcla, ves caer harina cruda, por lo que tendrás que meter un cuchillo a la botella, para tratar de revolver un poco más, eso o vaciarla a otro bowl o puedes pedirle a tu papá que lo agite con fuerza, y lo que va a pasar a continuación es que la mezcla y la presión hacen que eso explote y todos se bañen en mezcla de hot cake.

True story.

Bien en teoría esta presentación es fácil de usar y rápida, pero como lo dice el viejo dicho, el flojo y el mezquino andan dos veces el camino y eso pasa, si literal quieres aplicar las instrucciones de este empaque.

Aunque saben ricos debo decirlo.

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