Torturándome

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Se han fijado que se puso de moda el término “tortura” desde la película saw mucha gente empezó a hacer de eso un deporte, y para todo buscan formas rebuscadas para hacer sufrir a los demás de formas políticamente correctas, para torturar a los demás o estar torturándome a mi misma.

¿Quieres jugar un juego?, así me sentía el otro día en el bus cuando una señora empezó a jugar con mi delicada mente y mi balance emocional.

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Pues verán la historia va más o menos así, y el otro día mientras iba en el transporte público se subió a medio camino una señora muy especial, de apariencia casi tranquila y cándida de cabello casi blanco, de voz gentil; pero bajo esa apariencia dulce existía un monstruo desagradable y cruel que venía torturándote de una manera tan ruin, casi vil por no decir maquiavélica.

Que no los engañen las apariencias, porque caras vemos pero corazones no sabemos y de las intenciones de los demás poco se sabe siempre, y esa señora traía una caja de donas y todo el camino me tuve que fumar ese delicioso olor que me torturaba, pueden creerlo, esta viejita cínica hizo que todos en el camión oliéramos sus riquísimas donas recién horneadas, casi, casi podía saborear el dulce sabor del pan recién horneado de esa docena de donas, mmmmm, aaaaaaaa.

Puedo jurar que eran con cobertura de chocolate, y el pan era tipo americano, si bien la caja no tenía nada, soy experta en panadería y esa mendiga señora me vino torturando todo el camino mientras imaginaba el contenido de la caja, chale, y yo de camino al gym.

En un punto determinado y después de la intoxicación por el aroma estuve a punto de pagarle a la señora lo que quisiera por esas mugrosas donas y era tal mi desesperación que si no cooperaba el plan B era quitárselas de las manos y echarme a correr.

Oigan, venía provocándome era su culpa no la mía. Lo malo es cuando toda la rectitud que tienes puedes perderla por unas mendigas donas. En fin me contuve ante la tentación, no le quite a nadie sus donas.

Eso es fuerza de voluntad, DE ACERO, y por más que alguien me torture si no quiero, NO QUIERO, , bueno eso digo, si me las hubieran puesto de frente y me hubieran hecho olerlas, seguro me pasa como al monstruo comegalletas.

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