Te das cuenta que eres viejo

Por estos pequeños detalles

Por muchos motivos, razones y por más que tu mente quiera vivir en la negación ya no puedes hacerlo, ya no puedes vivir en ese bello espacio o mejor dicho rincón en la mente en la que niegas todo, niegas la realidad para ser feliz mientras vives en la negación y crees que todavía eres joven con toda la vida por delante. Pero no, conforme pasan los años te haces más viejo, te duelen las rodillas, tienes más problemas de salud, te cuesta muchísimo mal pasarte o desvelarte ya sea por el trabajo y ni se piense en desvelarte por una fiesta; por dios eso es un crimen y más en días de trabajo.

Sin importar cuantas claves, tips y señales más que obvias tengas de la vejez, tú te niegas a creer que eres viejo, al igual que yo. No obstante llega un buen día en el que los mensajes del universo son tan claros y tan inequívocos que ya no puedes negarlo, ya no puedes rehuir al tema y por fin comienzas a aceptarlo, llega un momento en tu vida en el que ya no basta la negación, ya no puedes simplemente negar el hecho de que envejeciste.

Y las pistas no son:

Nooooooooo, te das cuenta que eres viejo cuando tus amigos comienzan a postear noticias como matrimonios, hijos y jaladas de ese tipo. En ese momento descubres que la edad es directamente proporcional a las fotos y noticias de bebes publicadas en Facebook.

Así es, preocúpate por tu edad cuando toda tu generación de amigos se dedique a postear cosas de gente madura, sin importar cuanto te niegues a madurar, a cuantas fiestas intentes ir en busca de la fuente de la juventud o con cuánta gente joven con la te congratules. Si tus amigos empiezan a ser cabezas de familia, asústate porque te llego la edad.

De verdad, hay veces en la vida en la que ya no puedes negar que eres viejo; hasta hace unos meses yo decía, ay si claro, yo todavía aguanto unos años en el status de joven, pero últimamente muchos de mis conocidos solo hablan de matrimonio, de relaciones estables de pareja, de bebes próximos a llegar, de panzas inmensas, de los beneficios del parto natural versus cesárea.
Eso me hace sentir vieja y además quedada, ¡PINCHE SUERTE!, la única buena noticia es que yo no quiero bebes, así que no me suena el tic tac de la naturaleza, pero si me hace sentir nostalgia por aquellos años en los que veía publicaciones y fotografías de gente borracha, gente haciendo el ridículo, platicas que solo se dan en el antro.

Ahora recuerdo con nostalgia esas conversaciones triviales, esas personas con preocupaciones vánales y juveniles, para darme cuenta que el tiempo no perdona y todos tarde o temprano nos hacemos viejos.

Lo malo no es envejecer, lo malo es darte cuenta como poco a poco te haces viejo, mientras todos hacen una nueva y feliz vida familiar, mientras tú sigues intentando conservar tu juventud y tus problemas pendejos como:

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