Taquería la flama: ¿el paraíso del pastor o un espejismo dominguero?

Cuando el hambre pica y lo que pide es un buen taco al pastor, nuestras brújulas gastronómicas suelen apuntar a lugares legendarios. Pero, ¿Qué pasa cuando te topas con uno que te promete el cielo, pero con letra chiquita? Justo ahí entra la Taquería La Flama, un lugar que, si le agarras la onda, te puede regalar momentos de pura dicha taquera. Prepárate para descubrir si este es tu nuevo punto de encuentro o si solo es una flama que parpadea.

El fulgor entre semana: tacos que te sacan una sonrisa

Ah, los días laborales. La vida de oficina, el tráfico… pero luego llega el mediodía y ¡zas!, el milagro. Entre semana, la Taquería La Flama es simplemente imbatible. Es el tipo de lugar donde te sientes como si hubieras descubierto el secreto mejor guardado de la colonia. Los tacos al pastor son el rey, claro está, y por unos modestos 28 pesos, cada bocado es una bendición. La carne bien doradita, el adobo que te hace cerrar los ojos y el toque de piña justo para balancear. Aquí, de lunes a viernes, los tacos son:

  • Ricos: Con un sabor que te recordará a los de antaño, sin pretensiones, solo puro sabor a pastor.
  • Bonitos: Servidos con esa generosidad que te hace sentir que tu dinero fue bien invertido.
  • Baratos: La ecuación perfecta que te permite echarte uno, dos, tres… o los que tu antojo mande sin remordimientos.

Es el momento ideal para ir, cuando la gente se concentra en sus quehaceres y puedes disfrutar de la experiencia completa, desde el chismecito de la cocina hasta el último mordisco. La Taquería La Flama en su horario de gloria es puro goce.

El misterio del fin de semana: ¿Dónde se fue la chispa?

Y justo cuando pensabas que habías encontrado el Nirvana taquero, llega el fin de semana para poner todo en perspectiva. No es que la Taquería La Flama se transforme en un antro de perdición, pero la verdad es que el espíritu cambia un poco. Como si el trompo se cansara de tanto dar vueltas, la calidad y el servicio tienden a bajar un peldaño. De pronto, el pastor ya no chisporrotea con la misma alegría, los precios, aunque siguen siendo buenos, no se sienten tan “ganga” y la gente… bueno, ¡la gente inunda el lugar! Si lo que buscas es esa experiencia perfecta que te comentamos, mejor guarda tus visitas para cuando el sol brilla a media semana.

Más allá del pastor: un festín para todos los gustos

Aunque el pastor sea la estrella de la Taquería La Flama, no creas que es lo único que ofrecen. El menú es una oda a la taquería tradicional mexicana, con opciones para que nadie se quede con hambre:

  • Gringas: Con su quesito derretido que se estira y te hace ojitos.
  • Volcanes: Crujientes y con esa base de tortilla tostada que los hace irresistibles.
  • Suadero: Suavecito y con un sabor que te transporta.
  • Arrachera: Para los que prefieren un corte con más personalidad.
  • Chorizo: Picantito y sabroso, ideal para combinar con todo.
  • Quesos fundidos: Perfectos para compartir o para devorar tú solo, con o sin algo más.

Así que, si de plano el pastor no es lo tuyo (¡aunque te estás perdiendo de algo grande!), o si quieres variar, aquí hay opciones de sobra para que tu paladar se divierta.

¿Dónde encontrar este altar al taco?

Si ya te animaste a comprobar por ti mismo los encantos de esta taquería (¡entre semana, por favor!), la Taquería La Flama tiene dos sucursales para que no haya pretexto:

  • Portales Norte: En la calle Dr. José María Vértiz 1311, un rincón que te espera con los brazos abiertos.
  • Santa Cruz Atoyac: O si te queda de paso el Eje 7A Sur 381, ahí también encontrarás el sabor que buscas.

Ambos lugares son el escenario perfecto para vivir la experiencia taquera, con el bullicio, los aromas y ese no sé qué que solo se vive en una buena taquería de barrio.

Al final del trompo, una verdad

Así que, ¿vale la pena la La Flama? ¡Claro que sí! Si eres de los que saben cuándo visitar a sus favoritos, este lugar te regalará una de las mejores experiencias de tacos al pastor que puedas encontrar. Es el ejemplo perfecto de cómo el día de la semana puede cambiar radicalmente tu percepción de un lugar. Si buscas una joya oculta con sabor auténtico y precio justo, solo recuerda: la magia sucede de lunes a viernes. ¡Provecho!

Bloguera de hueso colorado desde el 2008. Porqué siempre hay algo que decir yes@elblogdeyes.com