Siempre hay una historia que contar

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La gente, mis amigos, mis conocidos, mis fans y mis seguidores siempre me preguntan de dónde saco tanta locura, tantas historias, tantas anécdotas que contar, de que imaginación tan extraña surge todo ese repertorio de ocurrencias que parecieran salidas de la imaginación de una loca; pero en realidad no es mi imaginación y no soy tan interesante como para presumir una vida exótica, pero tengo la gran fortuna de ser muy observadora, tanto que puedo retratar lo que sucede.

Algunos dirían que son mis aventuras y desventuras, pero en realidad es solo lo que veo y vivo diariamente, soy simplemente un engrane de una gran máquina y todos los demás Y NO YO son los que hacen que mi vida sea tan peculiar.

Tengo que ser honesta y en realidad no soy yo tan interesante como parece, es más, soy muy pinche aburrida con una vida sencilla, sin muchas pretensiones; pero tengo la fortuna o mejor el dicho el DON de observar, claro, además de un chingo de suerte que hace que siempre este en el momento correcto, en el lugar correcto, para conocer a la persona correcta y vivir una nueva y emocionante aventura, pero no es porque yo viva en el peligro o en la acción, es más bien, la interacción que tengo con otras personas las que hacen que pueda tener siempre algo interesante que decir. Por extraño que parezca siempre tengo el timing correcto para vivir cada día, y tener la noción de que siempre hay algo que vale la pena contarse.

Aunque pensándolo bien no es suerte o timing y más bien todo se regresa o se centra en mi capacidad de abstracción y observación, un casi poder mágico que me permite aislar a una persona de todo un contexto para entenderla, escucharla, analizarla y descubrir la nueva mejor historia del mundo, la historia que todos quieren oír, y solo se necesita para ello mirar a las personas, cualquiera, para encontrarme con algo que vale la pena decirse.
Solo hay que poner atención para darte cuenta que cada persona con la que te topas en la vida, en el metro, la calle, el camión, el trabajo, todos y cada uno de ellos tienen algo maravilloso esperando para decirte. Obvio, si te fijas o preguntas por las cosas superficiales y frívolas, recibirás eso, pero si pones atención vas a encontrar una sorpresa nunca antes vista o esperada.

Solo tienes que mirar y no se trata de que yo tenga una vida exótica, no, si tu mirarás también descubrirías que hay cosas maravillosas allá afuera, digo, yo solo trabajo, voy al gym y a cubrir ciertos eventos, una vida bastante común y corriente que se transforma en algo extraordinario y fuera de lo común si prestas atención.

Esa es la clave de que mi blog, mi podcast sean tan diferentes a lo que hayas visto anteriormente, el hecho de que pueda ser como si estuviera viendo la tele, jajajajajajaja, hace que descubra nuevas historias.

Pero el día miércoles fue un día muy peculiar, desde que me fui al gym no dejaban de sucederme cosas extraordinarias, mta, ya no sé si sea mi vida muy extraña o solo se el hecho de que soy observador, bueno, pensándolo bien, ayer tambien fue un día muy exótico y ayer regrese al pasado, viaje en el tiempo 3 años atrás y me encontré atascada en el tiempo, como si nunca hubiera pasado, como si nada hubiera cambiado, excepto yo.

Tal vez si y yo sea extraordinaria, jajajajajajaja, veamos cómo es un día típico en mi vida y la cantidad de cosas que me pasan.

  • Y mientras regresaba del gym, obvio, toda fodonga, despeinada y sudada sigo despertando pasiones y todos me voltean a ver, no estoy siendo pretenciosa, lo juro, tanto que un Señor de unos 45 años por apreciar mi belleza se olvidó de su french poodle el cual casi muere atropellado mientras que yo con cara de terror y angustia veía como el coche se acercaba a su perro, mientras el señor solo podía verme, HELLO, PINCHE VIEJO RABO VERDE, SU PERRO ESTA A PUNTO DE MORIR.
  • Que me encuentro con un par de novios en el metro que estaban vestidos iguales, de cuadros tipo hipster, ah, pero no eran del mismo color, más bien contrastaban, wey, qué onda con la gente loca, jajajajaja.
  • No cedí mi asiento en el metro a la señora del bebe, les juro que si la vi, pero no reacciono mi cerebro hasta que alguien más les dio su asiento, si no con todo gusto le hubiera dado mi asiento, como me caí gorda la gente que no cede su asiento, pero ese día yo iba en la baba.
  • Me hice amiga de un fotógrafo del Excélsior, cuando el chico que había invitado al evento se desapareció todo el tiempo, digo, podía explotar en ira o buscar nuevos y mejores amigos que no me abandonaran; opte por la segunda alternativa.
  • Ser invitada a la presentación del Firefox os, mejor dicho, ser invitada a todos los eventos.
  • Salir temprano y encontrarme al werever tu morro, eso es timing, si me hubiera quedado esperando al mal amigo que se desaparecio todo el evento porque no quería mojarse con un poquito de lluvia, eso no hubiera pasado.
  • Venir en el metro hasta la madre, y casi me sacan volando del vagón

Y ese es un día típico en mi vida, un día lleno de historias que no son mías y más bien fue participe.

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