Ver o no ver la serie Legión

¿Cuántas veces te has sentado frente a la pantalla buscando algo diferente y terminas consumiendo lo mismo de siempre? Si andas con ganas de que te vuele la cabeza un rato, tienes que checar esta joya escondida que rompe todos los moldes convencionales. Olvídate de los tipos en mallas ajustadas salvando al mundo con rayos láser; aquí hablamos de un viaje alucinante directo a lo más profundo de la mente humana. Nos referimos a la serie Legión, una producción que desde su primer episodio te deja pensando si lo que estás viendo es real o pura imaginación. Creada por la mente maestra de Noah Hawley y actualmente disponible en el catálogo de Disney+, esta trama basada en los personajes mutantes llegó hace unos años para cambiar las reglas del juego en la televisión.

Por qué la serie Legión no es tu típica historia de superhéroes

La historia sigue los pasos de David Haller, un chavo que desde muy morrito fue diagnosticado con esquizofrenia y ha pasado gran parte de su vida saltando de un hospital psiquiátrico a otro, medicado hasta el tope. La cosa se pone color de hormiga cuando, tras cruzarse con otra paciente muy peculiar, se da cuenta de que las voces y visiones en su cabeza podrían no ser un trastorno, sino poderes extraordinarios fuera de este mundo. Lo verdaderamente chido de la serie Legión es cómo te mete de lleno en los zapatos del protagonista. No es una narrativa lineal aburrida o predecible; la trama es confusa a propósito porque estás viendo todo a través de los ojos de alguien que está completamente desorientado. Esa genialidad visual te mantiene al borde del asiento, tratando de armar el rompecabezas junto con él mientras avanzan los capítulos.

Razones para empezar a verla y advertencias previas

Si te gustan los retos mentales y aprecias el arte visual bien logrado, esta propuesta te va a enganchar durísimo desde el principio. Pero ojo, tienes que ir mentalizado a que te van a dar una buena sacudida neuronal con tanta abstracción. Para que sepas exactamente a lo que te enfrentas antes de acomodarte en el sillón, checa estos puntos clave:

  • Estética alucinante: Cada toma parece sacada de una película de arte independiente. La mezcla de efectos de montaje súper creativos, los colores brillantes y el diseño de producción vanguardista te dejan con el ojo cuadrado y hacen que cada escena sea un deleite visual.
  • Actuaciones de primer nivel: El elenco se la rifa cañón en cada episodio. Dan Stevens como el protagonista perturbado y Aubrey Plaza con su intensidad característica, dominan la pantalla por completo y le dan un carisma inigualable a esta compleja historia.
  • Cero masticadita: Es una obra psicológica profunda que exige absolutamente toda tu atención. Prepárate para aguantar metáforas visuales y simbolismos constantes; si buscas trancazos rápidos y acción sin sentido para apagar el cerebro, te vas a desesperar a los diez minutos.
  • Adiós al formato tradicional: Aunque lleva el sello de una franquicia enorme de cómics, se aleja kilómetros de ese estilo comercial. Es un viaje oscuro y abstracto que prefiere explorar traumas y miedos en lugar de peleas callejeras.

Si decides aventarte el maratón de sus tres temporadas, te aseguro que vas a terminar dudando hasta de tu propia sombra. Es de esas joyas televisivas que te dejan platicando con tus amigos por horas, debatiendo sobre qué demonios acaba de pasar realmente. Así que, prepara las palomitas, pon tu celular en silencio y dale una oportunidad a la serie Legión. Vas a experimentar una de las propuestas más arriesgadas y originales que ha dado el entretenimiento moderno, ideal para salir de la rutina y darle un buen entrenamiento a las neuronas.

Bloguera de hueso colorado desde el 2008. Porqué siempre hay algo que decir yes@elblogdeyes.com