Sacude a tus demonios con Florence + The Machine
¿Sientes que la vida te pesa más que el lunes por la mañana? Tranqui, a todos nos pasa. Pero si hay alguien que sabe cómo ponerle una banda sonora épica a nuestros dramas existenciales y transformarlos en arte, es Florence + The Machine. Desde que esta genial agrupación británica irrumpió en nuestros oídos allá por 2007, nos ha regalado música de un nivel tan espectacular que tratar de meterla en una sola cajita de género musical es casi un delito. Han incursionado con una maestría bárbara en ritmos que te llevan desde el soul más desgarrador hasta el rock que te hace saltar del sofá. A lo largo de esta maravillosa montaña rusa musical, Florence + The Machine ha acumulado una lista de éxitos tan monstruosa que podríamos armar un maratón solo con temazos como Kiss with a Fist, Rabbit Heart, You’ve Got the Love, Drumming Song, Cosmic Love y No Light, sin olvidarnos jamás de los himnos supremos: Dog Days Are Over y Shake It Out.
El drama y el soul que te reinician la vida
A ver, no es por ponernos en plan telenovela de las cuatro de la tarde, pero hay que admitirlo: el soul tiene esa magia que te pega justo en los sentimientos. Y cuando hablamos de las joyas musicales de Florence + The Machine, la carga dramática y emotiva es tan fuerte que literalmente te sacude la cabeza y te deja recalculando la vida, el amor y todas tus decisiones amorosas cuestionables por un buen rato. Canciones como las que mencionamos antes parecen himnos diseñados milimétricamente para todas esas almas que, aunque a veces sienten que han sucumbido a la infelicidad de forma crónica, aún guardan en el fondo la esperanza de encender la luz y salir de la oscuridad. Cada nota de estas canciones es un grito que sale directo desde el corazón y toca lo más profundo de tu ser, demostrando que esta banda no solo hace canciones, hace verdaderas catarsis sonoras.
Shake It Out: Un exorcismo musical exprés
Hablemos de esa maravilla auditiva llamada Shake it Out, o “sacúdelo” para los compas. Este himno a la superación es uno de los sencillos más potentes que se desprenden del segundo álbum de estudio de la banda, el glorioso Ceremonials del año 2011. Lo más alucinante de esta obra maestra es que fue escrita por la inigualable Florence Welch, la voz y el alma de la agrupación, en colaboración con el talentoso Paul Epworth, en nada más y nada menos que… ¡menos de una hora! Sí, leíste bien. En el tiempo que tardas en elegir qué serie ver en la televisión, Welch se armó una canción con la que buscaba literalmente sacudirse sus propios demonios, limpiar el pasado y espantar esa sombra pesada que la venía persiguiendo. Lo que nadie en el estudio se imaginaba era que esta pista, con su delicioso sabor a soul y sus coros con tintes de góspel, se convertiría en un éxito arrollador porque miles se identificarían de forma inmediata con este grito contra la soledad, el miedo y los traumas.
¿Por qué deberías empezar a sacudir tu pasado hoy mismo?
“Sacude a tus demonios para ser feliz, sacúdelos, sacúdelos”. Suena a un consejo muy fácil de seguir cuando estás coreando a todo pulmón en tu habitación, pero en el mundo real, sacudirlos es más difícil de lo que parece. La canción trata sobre cómo los lamentos, las penas y esa nube negra dejan de parecer simples recuerdos y se convierten en tus compañeros cotidianos. Esos viejos amigos que conoces como tus demonios salen a jugar contigo, peleándose en los lugares más oscuros de tu mente, mientras tú te aferras a los problemas del pasado y los cargas en la espalda como si fueran tuyos para siempre. Si todavía te preguntas si vale la pena hacer limpieza emocional al ritmo de Florence + The Machine, aquí te dejamos unas razones para empezar ya mismo:
- Te hace cuestionarte directamente: ¿Por qué insistes en buscar el cielo en tus propios demonios en lugar de buscar la luz real?
- Te ayuda a darte cuenta del inmenso peso que llevas en la espalda y que, honestamente, te está evitando bailar y disfrutar de la vida.
- Te motiva a entender que los traumas son malos inquilinos y ya es hora de dejar de darles asilo gratis en tu cabeza.
- Te enseña que, al final del día, podemos elegir convivir eternamente con nuestros miedos internos, o podemos simplemente sacudirlos y ser libres.

