Reseña de la película Las travesuras de Peter Rabbit – Peter Rabbit (2018)
¿Quién no creció con las historias del conejo más travieso de todos? Pues prepárense, porque la película Las travesuras de Peter Rabbit llegó a la pantalla grande en 2018 para darnos una buena dosis de diversión, combinando la animación más chida con actores de carne y hueso. Esta adaptación, dirigida por Will Gluck, agarró la esencia del personaje de Beatrix Potter y le inyectó un montón de humor y aventuras que, la neta, hacen que valga la pena verla con toda la familia. Si buscan algo ligero, con muchas risas y uno que otro susto de conejo, esta cinta es una buena opción.
¿De qué va la película Las travesuras de Peter Rabbit?
La historia se centra en el buen Peter Rabbit, un conejo ingenioso y juguetón que vive con su familia en un bosque que es un sueño. Su misión principal es la de todo conejo: conseguir comida. Y para eso, no hay nada mejor que el huerto del señor McGregor, un viejito gruñón que detesta a cualquier animal que ose acercarse a sus preciadas verduras.
- El eterno conflicto: Peter y sus hermanos (Benjamin Bunny, Flopsy, Mopsy y Cottontail) se la pasan ideando planes para saquear el huerto, siempre al límite de ser atrapados por el señor McGregor.
- Un nuevo enemigo: La cosa se pone más picante cuando el señor McGregor sufre un incidente y la propiedad pasa a manos de su sobrino Thomas. Este chavo es joven, guapo, pero igual de obsesionado con proteger el huerto y con un resentimiento especial hacia Peter.
- Amor y huertos: En medio de esta guerra campal por las zanahorias, aparece Bea, una vecina buena onda que es artista y ama a los animalitos. Ella intenta poner paz entre Peter y Thomas, pero sus esfuerzos solo complican más las cosas de una forma bien chistosa.
- Aventuras y enredos: La película Las travesuras de Peter Rabbit es una persecución constante, llena de trampas, explosiones y batallas por el control del jardín que te mantienen riendo a carcajadas.
El elenco que le da vida a los personajes
Uno de los puntos fuertes de la película Las travesuras de Peter Rabbit es la forma en que combinan el talento de voces reconocidas con actores de verdad.
- James Corden como Peter Rabbit: La voz de Peter está a cargo del famoso presentador, quien le da un toque irreverente y carismático al conejo. Su energía es contagiosa y logra que Peter sea el alma de la fiesta.
- Domhnall Gleeson como Thomas McGregor: El actor interpreta al neurótico sobrino del señor McGregor. Su actuación es un contrapunto perfecto al caos animal, y su química cómica con Peter es genial.
- Rose Byrne como Bea: Ella es la buena de la historia, la artista que se hace amiga de los conejos y que intenta ver lo mejor en todos. Byrne le da un toque tierno y sensato a un mundo que se sale de control.
- Las voces de las conejitas: Margot Robbie, Daisy Ridley y Elizabeth Debicki le dan voz a Flopsy, Cottontail y Mopsy, respectivamente, aportando personalidades bien definidas a cada una de las hermanas de Peter.
¿Es buena opción para una tarde de cine?
Mi experiencia viendo Las travesuras de Peter Rabbit fue de pura diversión. Esta película no se anda con rodeos y desde el principio te sumerge en un mundo vibrante, lleno de colores y acción. Lo chido es que no es la típica película para niños que los adultos sufren; tiene chistes que le caen bien a cualquiera y un ritmo que no te deja chance de aburrirte.
La animación es de primera, los conejos parecen tan reales que casi puedes tocarlos, y su interacción con los actores de carne y hueso está súper bien lograda. Hay un equilibrio padre entre los momentos de humor loco y otros con un toque más tierno o reflexivo, lo que la hace una propuesta completa. Aunque algunas situaciones son predecibles, la neta es que la película logra su cometido: entretener y hacerte pasar un muy buen rato.
Si lo que buscas es una película para disfrutar en familia, que te saque carcajadas y te transporte a un mundo lleno de conejos traviesos y huertos en peligro, Las travesuras de Peter Rabbit es una apuesta segura. Es ligera, amena y tiene ese encanto que te deja con una sonrisa al final. Perfecta para desconectar y recordar que a veces, el ingenio y la amistad pueden con todo, incluso con un granjero terco.
