Reseña de la película Cómo enamorar a una chica punk – How to Talk to Girls at Parties (2017)
A veces uno se encuentra con películas que son como un trago de agua fresca en medio de un desierto de historias repetidas. Justo así se siente Cómo enamorar a una chica punk, una joya dirigida por John Cameron Mitchell que nos saca de la rutina. Basada en un cuento de Neil Gaiman, esta película nos sumerge de cabeza en el Londres setentero, justo cuando el punk estaba explotando, pero le da una vuelta de tuerca que nadie se esperaba. Es una cinta que juega con la ciencia ficción, el romance y lo estrafalario sin pedir permiso, rompiendo con la idea de que todas las historias de amor tienen que ser convencionales.
Aquí nos topamos con Enn (interpretado por Alex Sharp), un chavo que anda buscando su identidad en medio de un movimiento cultural que echaba chispas. Una noche, de esas que lo cambian todo, Enn y sus amigos punks terminan en una fiesta rarísima, llena de gente con atuendos que hacen ver a los punks como niños de primaria. Ahí conoce a Zan (Elle Fanning), una chica con un aura enigmática que reta a su grupo a probar una “experiencia punk”. Lo que empieza como una aventura chistosa, se convierte en un viaje lleno de descubrimientos sobre el amor, la rebeldía y hasta el mismísimo origen de Zan, que no es de este planeta.
La peculiar forma de Cómo enamorar a una chica punk de ver el mundo
Esta película va más allá de ser una simple historia de “niño conoce a niña”. En verdad, se atreve a poner sobre la mesa preguntas bien clavadas sobre nuestra sociedad, el consumo desenfrenado, la sexualidad y qué onda con la búsqueda del amor en un mundo lleno de reglas. Con diálogos ingeniosos y situaciones que te sacan de onda, la cinta nos invita a echarnos un clavado en reflexiones filosóficas de una manera que no se siente pesada.
Para quienes no están tan familiarizados con el estilo del director, Cómo enamorar a una chica punk puede parecer un poco extraña al principio, como si viniera de otro planeta, ¡y justo ahí radica su encanto! Esa rareza es lo que la hace destacar entre tanta oferta. Conforme la historia avanza y los personajes nos abren su corazón, uno se engancha por completo en este universo que, aunque poco común, es hipnotizante.
Un elenco que le pone sazón a la historia
El reparto de esta película es, sin duda, uno de sus puntos fuertes. Elle Fanning, en el papel de Zan, le da un toque de misterio y curiosidad que se complementa muy bien con el personaje de Enn. Algunos han comentado que a los protagonistas les falta un poco de “chispa” o química en pantalla, lo que podría hacer que su romance no se sienta tan intenso. Sin embargo, las actuaciones en general son bastante sólidas y logran mantenerte pegado a la pantalla.
No podemos dejar de lado a Nicole Kidman, quien en un papel secundario se roba la atención con momentos divertidos y ocurrencias que le dan un equilibrio perfecto a la película, añadiéndole un encanto extra que no te esperas.
Al final de cuentas, ver Cómo enamorar a una chica punk es una experiencia que te vuela la cabeza, visualmente es única y rompe con lo establecido. Es rara, por momentos caótica, pero poco a poco te va atrapando. Si eres de los que disfruta las narrativas alternativas y las historias que se salen del molde, esta película es una opción que vale la pena. Te aseguro que la experiencia se vuelve más fluida una vez que te dejas de prejuicios y abrazas lo peculiar de su propuesta. Si te gusta el trabajo de Gaiman o eres fan de la cultura alternativa, te sentirás como en casa con esta película.
Esta cinta es perfecta para quien esté dispuesto a sumergirse en un mundo diferente y gozar de una narrativa que te hará cuestionar muchos aspectos de la vida y el amor. La mezcla de humor, pasión y reflexiones profundas te promete una aventura singular.
