Reseña de la película Si yo fuera tú (2018)

Reseña de la película Si yo fuera tú (2018)

¿Alguna vez te has despertado con la sensación de que no eres tú mismo? Pues a los protagonistas de esta historia les pasó de forma literal y vaya que se armó un relajo de proporciones cósmicas. La premisa del cambio de cuerpos es un clásico que hemos visto mil veces, pero la película Si yo fuera tú intenta darle una vuelta de tuerca con un sabor muy local y situaciones que a cualquiera le sacarían una carcajada o, de plano, lo dejarían pensando en qué haría en una situación tan extrema. Claudia y Antonio son una pareja que ya no se aguanta ni el saludo; ella se la pasa dando clases de ballet y cuidando la casa, mientras que él está hasta el tope de chamba en su agencia de publicidad, hasta que el universo decide darles una lección que no van a olvidar pronto tras un fenómeno astronómico que los pone en los zapatos del otro.

La neta es que, aunque el concepto no es el hilo negro del cine, ver cómo dos personas que se critican todo el día tienen que vivir la rutina del otro resulta bastante divertido. La cinta se atreve a tocar temas que a veces nos dan sacadita de onda, como la identidad y hasta qué punto conocemos a nuestra pareja. En el transcurso de Si yo fuera tú, Claudia tiene que lidiar con el mundo estresante de la publicidad y Antonio tiene que entender que ser ama de casa y maestra de danza no son enchiladas. Este intercambio forzoso los obliga a enfrentarse a sus propios prejuicios y a darse cuenta de que, tal vez, la vida del otro no era tan fácil como pensaban desde su trinchera.

Puntos clave de la película Si yo fuera tú

Para que te des una idea de lo que te espera en la pantalla, aquí te dejamos los detalles que más saltan a la vista en esta producción:

  • El trabajo de Juan Manuel Bernal es, por mucho, lo mejor de la cinta; logra captar los manerismos femeninos sin caer en la parodia barata.
  • Sophie Alexander-Katz tiene momentos muy buenos, aunque al final se siente que le mete demasiada crema a sus tacos con una actuación un poco exagerada.
  • Aparecen leyendas de la actuación como Isela Vega y Daniel Giménez Cacho, lo que siempre le da un plus a cualquier proyecto.
  • La película se anima a meterse en terrenos de la sexualidad y la percepción del cuerpo, aunque lo hace de forma ligerita para no espantar a nadie.

Lo que realmente hace que la propuesta funcione es la química y el talento del elenco. Ver a un actor de la talla de Bernal haciendo de una mujer atrapada en un cuerpo de hombre es un agasajo, porque se nota que el tipo estudió bien los movimientos y las reacciones. Por otro lado, Si yo fuera tú no se queda solo en el chiste fácil del baño o la ropa, sino que intenta explorar qué pasa cuando tienes intimidad con alguien que, técnicamente, está usando tu propio envase físico. Es un planteamiento que te deja una que otra duda existencial mientras te ríes de las peripecias que pasan para que nadie en el trabajo o en la familia se dé cuenta del cambiazo.

La dirección de la cinta corre por cuenta de Alejandro Lubezki, quien logra que el ritmo no decaiga, aunque hay partes donde la historia se siente un poquito estancada. Si bien es cierto que no estamos ante la octava maravilla del séptimo arte, la película cumple con creces su misión de entretener y hacernos pasar un rato ameno. A veces lo único que necesitamos es una historia sencilla que nos recuerde que ponerse en el lugar del otro es la mejor forma de arreglar los problemas. La experiencia de ver Si yo fuera tú es como una buena comida casera: no es pretenciosa, te deja satisfecho y te saca una sonrisa antes de seguir con tu día.

Vale mucho la pena darle una oportunidad si lo que buscas es una comedia ligera para ver el fin de semana. No importa si ya has visto otras versiones de esta misma idea, el toque de los actores y las situaciones tan familiares hacen que se sienta como algo propio. Es de esas cintas que te sirven para desconectarte del estrés de la oficina y simplemente disfrutar de un buen rato de cine hecho con ganas. Seguramente, después de verla, te lo vas a pensar dos veces antes de volver a reclamarle a tu pareja que su vida es más sencilla que la tuya, porque nunca sabes cuándo el cosmos te puede tomar la palabra y darte una sorpresa de esas que te cambian la perspectiva por completo.

Bloguera de hueso colorado desde el 2008. Porqué siempre hay algo que decir yes@elblogdeyes.com