Reseña de la serie Casi hermanos ¿está buena?
Parece que Apple TV+ le agarró un cariño muy especial a esto de ventilar los trapitos sucios de Hollywood y nosotros, no nos quejamos porque el chisme nos alimenta el alma. Ya lo vimos con Outcome, donde Keanu Reeves se pone en plan estrella insoportable pidiendo perdón a medio mundo, o con El Estudio, esa serie donde Seth Rogen nos enseña que dirigir un estudio de cine es casi tan caótico como organizar una fiesta infantil en viernes de quincena. Pues ahora, la plataforma nos avienta a la cara Casi hermanos, una propuesta que se mete de lleno en la tendencia de la “meta-ficción” donde los actores se interpretan a sí mismos, pero en una realidad paralela que nos hace dudar de qué es verdad y qué es puro cuento para ganar audiencia.
La premisa de Casi hermanos se cuelga de un rumor que ha circulado por internet desde hace años y que hasta los mismos protagonistas han alimentado en entrevistas: la posibilidad de que Matthew McConaughey y Woody Harrelson sean hermanos de sangre en la vida real. En esta serie, ambos actores se interpretan a sí mismos en una versión exagerada y bastante absurda, mostrándonos cómo es su vida cuando tienen toda la lana del mundo, pero les faltan muchos tornillos en la cabeza.
Esta serie es un viaje detrás de bambalinas que intenta ser profundo pero que, a ratos, se siente como si estuviéramos viendo un video casero de dos compadres millonarios que no tienen nada mejor que hacer con su tiempo libre más que cuestionar su ADN.
Entre el morbo de las estrellas y el bostezo
Si te estás preguntando si esta producción es la octava maravilla del mundo, la respuesta corta es: depende de qué tanto te guste el mundillo de las celebridades. Casi hermanos brilla cuando se burla de lo ridículo que puede ser vivir en una burbuja de privilegios, pero también tiene sus momentos donde raya en lo casi aburrido porque se pierde en diálogos que parecen no ir a ninguna parte. La química entre McConaughey y Harrelson es innegable, se nota que son amigos de toda la vida y esa dinámica es lo que mantiene a flote el barco, pero a veces sientes que estás sobrando en una plática interna que solo ellos entienden al cien por ciento. Aquí te dejamos algunos puntos clave para que decidas si le das el “play” o mejor te sigues de largo:
- El humor es muy específico, tirándole a lo incómodo y a lo cínico, típico de quienes ya están de vuelta de todo en la industria.
- La producción visual es impecable, como casi todo lo que saca Apple, así que por lo menos te vas a deleitar con los paisajes y las casas de lujo.
- Es ideal para verla mientras haces otra cosa, porque si le pones demasiada atención, podrías empezar a desesperarte con los desplantes de “divos” de los protagonistas.
- Funciona más como un experimento sociológico sobre la fama que como una serie de comedia tradicional con remates claros.
La verdad es que Casi hermanos es una serie que solo los muy fans del “morbo de Hollywood” van a disfrutar de principio a fin sin pestañear. Aunque nos da un vistazo fascinante a la vida de estos actores y sus excentricidades, la trama se siente un poco delgada para sostener tantos episodios. Es una propuesta valiente, sí, y tiene momentos genuinamente divertidos donde te ríes de las tonterías que dicen, pero no esperes que te cambie la vida o que se convierta en tu nueva obsesión. Es perfecta para esos domingos de flojera en los que solo quieres ver a dos leyendas del cine siendo ellos mismos, o al menos, la versión más disparatada de ellos mismos, sin tener que pensar demasiado en la trama.