Reseña de la película Ted 2

Si pensabas que un oso de peluche ya no podía meterse en más broncas después de lo que vimos en la primera parte, prepárate porque el regreso del compa más irreverente del cine está a otro nivel. La secuela nos lanza de cabeza a un despapaye total donde las risas no faltan, pero ahora con un trasfondo que hasta te pone a pensar un poquito entre tanto chiste pasado de lanza. La historia arranca con la boda de Ted y Tami-Lynn, un evento que parece el final feliz de cualquier cuento, pero la realidad los alcanza rápido y se dan cuenta de que mantener un matrimonio es más difícil que dejar de decir groserías. Para salvar su relación, deciden que lo mejor es tener un bebé, lo que desata un relajo legal de proporciones épicas porque, para el gobierno, Ted no es una persona, sino una propiedad.

Acompañado de su inseparable trueno-amigo John Bennett, interpretado por un Mark Wahlberg que ya tiene bien medido el ritmo de la comedia, el oso emprende una misión para demostrar que tiene alma y derechos. Lo chido de esta entrega es que no se queda solo en el humor de pastelazo o las referencias a sustancias; se mete en un rollo legal bastante interesante donde contratan a una abogada novata llamada Samantha, papel que Amanda Seyfried saca adelante con mucha gracia. La química entre los tres es el motor de Ted 2, logrando que nos importe si el peluche gana el juicio o si se queda siendo un simple objeto, mientras nos bombardean con cameos de celebridades que aparecen de la nada y nos sacan una carcajada espontánea.

Lo más destacado de la película Ted 2

Para que vayas a verla con toda la actitud, te pasamos el dato de los puntos que más brillan en esta producción de Seth MacFarlane. Es una mezcla de locura y corazón que no te esperas:

  • Las apariciones especiales son una joya, especialmente la de Tom Brady y un Liam Neeson que se toma demasiado en serio su papel.
  • El guion está lleno de críticas a la sociedad moderna y a la cultura popular que te harán decir “la neta, sí cierto”.
  • La banda sonora y los números musicales le dan ese toque clásico que MacFarlane domina a la perfección.
  • El humor no tiene filtros, así que prepárate para chistes que rozan lo políticamente incorrecto pero con mucho ingenio.

Aunque algunos críticos dicen que no es tan fresca como la original, la realidad es que Ted 2 cumple con creces su promesa de entretener y hacerte pasar un rato súper relajado con tus amigos. La habilidad de los creadores para mezclar temas serios, como la identidad y los derechos civiles, con situaciones totalmente absurdas es lo que la hace diferente a otras comedias del montón. Ver a John y a su peluche favorito intentando conseguir una donación de esperma o metiéndose en convenciones de cómics es garantía de que no te vas a aburrir ni un segundo. Es de esas cintas que se disfrutan más si no te pones demasiado exigente y simplemente te dejas llevar por la corriente de tonterías bien armadas.

La experiencia de ver esta secuela es como ir a una carne asada con el primo que cuenta los mejores chistes: sabes que va a decir cosas pesadas, pero te la vas a pasar increíble. Con una calificación de ocho sobre diez, podemos decir que Ted 2 es una excelente opción si buscas desconectarte del estrés de la chamba y reírte de las desgracias ajenas con un toque de optimismo. Al final, la lección es que la familia y la amistad vienen en todas las formas y tamaños, incluso en un oso de felpa que consume más que un rockstar. No le pienses tanto y dale una oportunidad a este viaje lleno de locuras, porque seguramente terminarás con dolor de panza de tanto reírte.

Bloguera de hueso colorado desde el 2008. Porqué siempre hay algo que decir yes@elblogdeyes.com