Reseña de la película Su último deseo – The Last Thing He Wanted

A veces, uno ve un reparto que promete una fiesta cinematográfica de primera: Anne Hathaway, Ben Affleck, Willem Dafoe… ¡Imaginen la escena! Actores de ese calibre juntos en un thriller de espionaje. La expectativa se dispara más rápido que un misil. Pero como bien sabemos, en el cine, un gran nombre en el cartel no siempre es sinónimo de una gran película. Y la película Su último deseo, que llegó a nuestros hogares vía streaming, es un claro ejemplo de que hasta los ingredientes más finos pueden no cuajar si la receta está… digamos, enredada.

El reparto estrella que se perdió en la trama de la película Su último deseo

Anne Hathaway, una actriz que nos ha regalado papeles memorables, se pone en la piel de Elena McMahon, una corresponsal de guerra que se ve arrastrada a un enredo de espionaje tras un suceso con su padre. Junto a ella, un siempre intenso Willem Dafoe como su padre, y un Ben Affleck que asoma la cabeza en un papel más secundario. Ver a estos talentos juntos debería ser un deleite, ¿verdad? Pues aquí, la sensación es más bien de ver a jugadores de primera división intentando anotar en una cancha llena de baches y con las porterías moviéndose constantemente.

La premisa de la película Su último deseo suena fascinante: una periodista ruda, un padre enigmático, y el peligroso mundo de la intriga política. Sin embargo, la cinta se empeña en ir por tantos caminos que, al final, no llega a ninguno con convicción. Es como si el director y los guionistas tuvieran una decena de ideas brillantes, pero en lugar de elegir una, decidieran usarlas todas a la vez, esperando que por ósmosis se convirtieran en una obra maestra. Spoiler: no funcionó. La historia de Elena se bifurca en dilemas morales, agendas políticas confusas y un misterio familiar que, de tan intrincado, te hace extrañar la simpleza de un crucigrama.

La historia: Un thriller con demasiadas pistas falsas (y pocas verdaderas)

La narrativa de esta película Su último deseo es un laberinto en el que, honestamente, es muy fácil perderse. Empieza como un drama de regreso a casa, salta a ser una historia de “última voluntad” y de repente, sin avisar, se sumerge en el pantano del espionaje internacional. La directora, Dee Rees, que nos ha dado joyas como “Mudbound”, aquí parece haber entregado el mapa a un becario despistado. Los hilos de la trama se presentan desorganizados, provocando que uno, como espectador, termine más preocupado por entender qué está pasando que por sentir alguna emoción.

Los giros argumentales, que en un buen thriller deberían dejarte con la boca abierta, aquí te dejan más bien con el ceño fruncido y un “ah, ¿en serio?” cargado de resignación. La película intenta ser compleja y profunda, pero lo único que consigue es ser confusa y densa. Es como intentar descifrar la letra de un doctor con un dolor de cabeza: sabes que hay información importante, pero el esfuerzo simplemente no vale la pena.

  • Personajes poco desarrollados: A pesar del talento del elenco, los personajes se sienten como piezas de ajedrez moviéndose sin un propósito claro, sin la densidad necesaria para que nos importen sus destinos.
  • Ritmo errático: La historia avanza a tirones, con momentos de lentitud exasperante seguidos de otros donde las cosas suceden sin una lógica narrativa que las sostenga.
  • Mensaje diluido: El potencial mensaje sobre el periodismo, la política y la moral se pierde entre tanta subtrama inconclusa, dejando un sabor a oportunidad desperdiciada.

¿Vale la pena darle una oportunidad?

Si buscas una tarde de entretenimiento ligero o un thriller que te mantenga al borde del asiento, es probable que la película Su último deseo no sea tu mejor opción. A pesar de contar con nombres de peso y una premisa inicial que prometía, la ejecución de la historia se desinfla rápidamente. Terminas la película con la sensación de que Anne Hathaway y compañía hicieron lo que pudieron con un guion que no terminaba de decidir qué quería ser.

En definitiva, si te encuentras navegando por el catálogo de tu plataforma y te topas con este título, quizás sea mejor que sigas buscando. Hay muchísimas otras opciones que sí te brindarán la acción, el drama o el misterio que esta cinta prometió pero no entregó. A veces, la mejor decisión es dejar que algunos deseos se queden solo en eso, en deseos, y buscar la verdadera diversión en otro lado.

Bloguera de hueso colorado desde el 2008. Porqué siempre hay algo que decir yes@elblogdeyes.com