Reseña de la película La Mula – The Mule (2019)

Reseña de la película La Mula – The Mule (2019)

Imagínate tener noventa años y que, en lugar de estar sentado en una mecedora contando historias de cuando todo era más barato, decidas que es buena idea ponerte a chambear para un grupo de tipos pesados. Clint Eastwood, que es el mero mero de este tipo de historias, se avienta una dirección y una actuación de esas que te dejan pensando en qué momento se nos ocurrió que los abuelos solo sirven para tejer suéteres. La película La Mula nos cuenta la vida de Earl Stone, un señor que se dedicaba a las flores pero que, por no saberle mover al internet, se quedó sin un peso y con una familia que ya no lo quiere ver ni en pintura. Es una trama que mezcla la tragedia con momentos bien botados de risa porque el protagonista no tiene filtros y le vale un cacahuate lo que el mundo piense de él.

Earl se vuelve un transportista estrella sin siquiera saber en qué bronca se está metiendo al principio. Durante la fiesta de su nieta, un tipo le ofrece una chamba fácil: manejar su camioneta por la carretera y ya. Lo que el pobre señor no sabía es que se iba a convertir en el transportista más buscado por la ley, moviendo cantidades industriales de mercancía para un cartel bastante famoso. La neta es que la película La Mula brilla porque Eastwood nos muestra a un hombre que prefiere arriesgar el pellejo antes que aceptar que se quedó atrás en el tiempo. Mientras él maneja muy quitado de la pena escuchando música vieja, la policía, con Bradley Cooper a la cabeza, le anda pisando los talones sin imaginar que el gran criminal que buscan es un ancianito que se detiene a comer un sándwich a media carretera.

Lo que pasa en la película La Mula

Lo que hace que esta cinta sea diferente es cómo maneja el humor negro. Hay escenas donde Earl se pone a platicar con los del cartel como si fueran sus sobrinos, dándoles consejos de vida mientras ellos están armados hasta los dientes. Es una visión muy honesta de un hombre que sabe que ya la regó con su familia y que usa el dinero del crimen para intentar arreglar, a billetazos, los errores del pasado. La película La Mula no te avienta la acción a la cara con explosiones locas cada cinco minutos; más bien, se toma su tiempo para que entiendas por qué este señor decidió tomar ese camino tan peligroso. Es un viaje que te lleva de la mano por carreteras solitarias y moteles de mala muerte, mostrándote que la redención a veces llega por los senderos más retorcidos que te puedas imaginar.

Hay varios puntos que hacen que valga la pena echarle un ojo a esta producción:

  • Un reparto de lujo con gente como Bradley Cooper y Michael Peña que le echan muchísimas ganas a sus papeles de oficiales de la ley.
  • Una dirección de Clint Eastwood que demuestra que, a su edad, sigue teniendo un colmillo bien largo para contar historias que te mantienen pegado al asiento.
  • Una historia basada en hechos reales que te hace cuestionar qué tanto estamos dispuestos a hacer cuando el banco nos está respirando en la nuca.

Aunque algunos digan que el ritmo es medio lento, la verdad es que cada escena sirve para que te encariñes con el personaje, a pesar de que sabes que lo que está haciendo no es legal. Ver a este hombre lidiar con la tecnología moderna o con las nuevas reglas del mundo es un agasajo que te saca varias carcajadas. La película La Mula logra que te olvides por un momento de la parte cruda del negocio y te enfoques en el drama de un abuelo que solo quiere que su nieta tenga una boda bonita. Es un equilibrio bien difícil de lograr, pero que aquí sale de forma natural, sin que se sienta forzado o que parezca una de esas lecciones morales baratas que pasan en la televisión por las tardes.

Ver este filme es una excelente opción si buscas algo que te haga reír pero que también te deje un nudo en la garganta. Te enseña que nunca es tarde para darte cuenta de quiénes son las personas que realmente importan, aunque tengas que pasar por situaciones extremas para entenderlo. La película La Mula se queda contigo después de que aparecen los créditos, haciéndote pensar en tus propias decisiones y en cómo el tiempo es lo único que no se puede recuperar, ni con toda la lana del mundo. Si tienes oportunidad de verla, no lo dudes, porque historias así de auténticas y bien contadas no se encuentran todos los días en la cartelera digital o en los cines.

Bloguera de hueso colorado desde el 2008. Porqué siempre hay algo que decir yes@elblogdeyes.com