Reseña de la película Cuesta Abajo – Downhill (2020)

Reseña de la película Cuesta Abajo - Downhill (2020)

Ver a dos gigantes de la comedia en un mismo póster suele ser garantía de risas inmediatas, pero a veces, las expectativas juegan una mala pasada y el resultado final dista mucho de lo que el público imagina. Si tienes planeado ver la nueva cinta de Will Ferrell y Julia Louis-Dreyfus esperando una de esas clásicas aventuras de vacaciones desastrosas al estilo Hollywood, es probable que te lleves una sorpresa desagradable. Esta producción se aleja kilómetros de la diversión absurda para meterse en un terreno pantanoso: el drama conyugal puro y duro, ese que se siente tan real que deja de ser entretenimiento para volverse una experiencia tensa.

La premisa arranca de forma sencilla pero devastadora. Una familia viaja a los Alpes buscando conexión y esquí, pero lo que encuentran es una avalancha controlada que desata el caos interno. En ese momento crucial, donde el instinto debería ser proteger a la manada, Pete (Ferrell) toma su teléfono y huye despavorido, dejando a Billie (Louis-Dreyfus) y a sus hijos abrazados esperando lo peor. Aunque la nieve física no los lastima, la película Cuesta Abajo utiliza este evento para congelar la relación, mostrando cómo un solo acto de cobardía instantánea puede desmoronar años de matrimonio y confianza.

¿Por qué la película Cuesta Abajo falla como comedia?

El problema principal de la cinta no es necesariamente el cambio de género o el intento de ser serios, sino la incomodidad constante y sin tregua que transmite la narrativa. Imagina estar cenando con una pareja de amigos que, de la nada, empiezan a echarse en cara sus frustraciones, reclamos y traumas mientras tú solo miras tu plato deseando desaparecer; esa es la sensación exacta que provoca el filme durante sus casi 90 minutos de duración.

No hay chistes que rompan la tensión, ni momentos hilarantes derivados del desastre natural. Es un retrato crudo de la agresión pasivo-agresiva, los silencios largos y las miradas de juicio. Para quienes esperaban ver la película Cuesta Abajo y reírse de las desgracias ajenas con un toque ligero, la decepción será mayúscula al encontrarse con un espejo de relaciones fallidas y resentimiento acumulado que nunca llega a explotar de manera satisfactoria.

Hay que reconocer que las actuaciones son sólidas dentro de lo que el guion permite; ambos protagonistas logran vender esa fractura emocional y la incredulidad ante la situación. Sin embargo, la historia se siente vacía. Al terminar la proyección, queda la sensación de que el tiempo invertido no llevó a ningún lado, sin una verdadera catarsis, resolución o aprendizaje significativo. Es presenciar un berrinche de adultos extendido sin llegar a un puerto seguro.

Al final, nos quedamos con una obra que no termina de cuajar ni como sátira inteligente ni como tragedia profunda. Es una oportunidad desperdiciada de explorar la masculinidad frágil con humor ácido. Si tu plan es desconectar y disfrutar de una noche ligera, quizás sea mejor buscar en otro lado, porque aquí solo encontrarás frío, tanto en el paisaje de los Alpes como en las emociones que la película Cuesta Abajo intenta, sin éxito, transmitir.

Bloguera de hueso colorado desde el 2008. Porqué siempre hay algo que decir yes@elblogdeyes.com