Reseña de la película Focus

¿Te ha pasado que sientes que alguien te está tomando el pelo pero lo hace con tanta clase que hasta le darías las gracias? Pues de eso trata básicamente esta joya de 2015 que nos puso a dudar hasta de nuestra propia sombra. La película Focus no es solo un desfile de gente guapa haciendo cosas prohibidas, es un manual de cómo perder la cartera mientras te ríes y disfrutas del paisaje. Con Will Smith en su versión más carismática y una Margot Robbie que se come la pantalla, entramos a un juego de espejos donde nada es lo que parece y el amor es el truco más peligroso de todos.

Lo que hace especial a la película Focus

La historia nos presenta a Nicky, un estafador que ya se las sabe de todas todas, quien comete el error de reclutar a Jess, una chica con mucho potencial pero que todavía anda un poco verde en el arte de la transa profesional. Lo que empieza como una mentoría para aprender a bolsear gente en eventos masivos con una agilidad impresionante, termina convirtiéndose en un enredo sentimental que te deja picadísimo. La película Focus brilla porque no trata al espectador como si fuera lento; al contrario, te lanza pistas falsas y te distrae con chistes bien colocados para que, cuando llegue el golpe final, te quedes con la boca abierta preguntándote en qué momento te la aplicaron.

Hablemos de la química, porque entre los protagonistas hay chispas que casi queman el televisor. Will Smith nos recuerda por qué es el rey del carisma, manejando esa mezcla de tipo rudo pero vulnerable que tanto nos gusta, mientras que Margot Robbie demuestra que no solo es una cara bonita, sino una actriz que sabe llevar el ritmo de una comedia con tintes de suspenso. Verlos trabajar juntos es como ver un baile perfectamente coordinado donde el premio no es una medalla, sino una cantidad obscena de lana robada con mucha elegancia y estilo.

  • El arte de la distracción: Es fascinante ver cómo explican que para engañar a alguien solo necesitas que mire hacia el lado equivocado mientras haces de las tuyas.
  • Escenarios de lujo: La producción se luce llevándonos de una ciudad vibrante a otra, haciendo que todo se sienta como unas vacaciones pagadas que terminan en problemas de alto nivel.
  • Giros de tuerca: Justo cuando crees que ya entendiste quién está engañando a quién, la trama da una vuelta de 180 grados que te vuela la cabeza.

Lo más padre de la película Focus es que logra mantenerte entretenido sin necesidad de recurrir a dramas existenciales súper densos o aburridos. Es ágil, es divertida y visualmente es un agasajo total por la fotografía tan cuidada que tiene. Las secuencias de los robos están tan bien coreografiadas que hasta te dan ganas de revisar si todavía traes el celular en la bolsa después de verlas. Además, la banda sonora te mete de lleno en esa vibra de sociedad elegante donde el peligro siempre viste de etiqueta y huele a perfume caro.

Si tienes ganas de ver algo que te mantenga despierto y te haga pasar un buen rato sin complicarte demasiado la vida con tramas imposibles, esta opción es ganadora. No es la típica historia de ladrones genéricos, tiene alma, tiene mucha onda y, sobre todo, tiene un guion que sabe jugar con tus emociones de principio a fin. Al final te das cuenta de que en el amor, al igual que en las estafas, el que se enamora pierde o tal vez simplemente gana una experiencia inolvidable. Es de esos títulos que puedes ver varias veces y siempre encontrarle un detalle nuevo a la jugada maestra que nos presentan estos dos grandes actores.

Bloguera de hueso colorado desde el 2008. Porqué siempre hay algo que decir yes@elblogdeyes.com