¡Quiero un kimono!

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Así inmediatamente ahora lo quiero ya, ese es mi nuevo capricho y voy a conseguir mi kimono.
No sé cuándo suceda todo depende del grado de obsesión de mi nuevo capricho, tal vez sea hoy, tal vez sea mañana, tal vez sea en unos meses, tal vez me lo regale de cumpleaños, tal vez vaya el próximo fin de semana al centro al barrio chino, no sé cuándo pase, pero de que consigo mi kimono, yo me consigo mi kimono.

Y por ese tipo de declaraciones mías que la gente cree que estoy loca y soy sumamente caprichosa, pero en realidad soy decidida y todo aquello que me propongo lo consigo, por qué, porque así soy yo y todas las locuras y ocurrencias que me propongo las realizo, normalmente no sé cuándo suceda, cuando cumpla mis metas o logros, pueden ser hoy, mañana o en un futuro, pero siempre consigo lo que me propongo, así que mundo estate preparado que en breve tendré mi kimono.

Realmente no tengo idea porque quiero uno, pero yo lo quiero, jajajajajajajajaja, aunque todavía no defino si quiero solo un kimono tradicional un vestido estilo kimono o solo quiero una blusita estilo oriental, pero se me ha metido en la cabeza la fuerte convicción de que tengo que tener uno. Diría Clement que es porque soy caprichosa y porque no sé qué es lo que quiero, pero en díganme, que es ser caprichoso o porque es tan malo cumplir un capricho, si ellos son los que conjugan propósito, determinación y tenacidad para conseguir algo.

capricho. (Del it. capriccio). m. Determinación que se toma arbitrariamente, inspirada por un antojo, por humor o por deleite en lo extravagante y original. ||

¿Qué hay de malo en cumplirse un capricho?, ¿Qué hay de malo en poner toda tu determinación en conseguir algo?

En esto de los caprichos o estar con alguien caprichoso existe toda una discusión, porque inmediatamente se asume y se presume de esas personas caracteres volubles, indeseables, inconstantes e indecisos, solo son caprichosos y nada bueno se puede esperar de ellos, porque una vez conseguido su capricho lo desechan.

Pero en realidad no es así, o bueno, a mí no me pasa así. Tal vez para los demás sean caprichos, pero para mí son metas, logros u objetivos, ideas tan locas y extravagantes que tengo que perseguir hasta cumplir, digo, si entonces ser caprichosa es ser malo, pues entonces soy mala, gracias a ellos he logrado una cantidad incontable de logros, algunos tan bobos como tener un kimono, bajar de peso, aprender inglés, ir a la ópera, conocer el mundo y lejos de ser simplemente caprichos que olvido con el tiempo, se convierten en tesoros y metas que conseguí con perseverancia, obstinación y mucha determinación.

Así que no sé cuándo suceda o cuando pase pero yo tendré mi kimono o en su defecto un vestido oriental que usare para salir a pasear al perro, ¿por qué?, pues obvio, soy extravagante.

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