¿Qué tal está la película Alerta Roja?

Seguramente has notado que cuando Netflix decide abrir la cartera, lo hace a lo grande y sin escatimar. Alerta Roja es el ejemplo perfecto de lo que sucede cuando juntas a tres de las estrellas más taquilleras de Hollywood, le das un cheque en blanco al director y dices: “haz que exploten cosas mientras se cuentan chistes”. Esta producción de Seven Bucks Productions (la compañía del mismísimo Dwayne Johnson) provocó una guerra de ofertas brutal entre estudios, pero fue el gigante del streaming quien desembolsó 200 millones de dólares para quedarse con el proyecto. La gran pregunta que surge entre palomitas y refresco es si todo ese dinero realmente se ve en pantalla o si solo sirvió para pagar el catering de lujo.

Lo primero que salta a la vista es la química explosiva entre los protagonistas. La película Alerta Roja funciona no tanto por su trama de ladrones de guante blanco —que honestamente hemos visto mil veces—, sino por la absurda y maravillosa dinámica entre la “Roca” y Ryan Reynolds. Imagina a un agente del FBI cuadrado y enorme teniendo que lidiar con el ladrón de arte más sarcástico y molesto del mundo. Reynolds ha perfeccionado ese personaje de “bocón adorable” que le sale tan natural desde Deadpool, y verlo rebotar sus líneas contra la estoicidad de Johnson es oro puro. A esta ecuación súmale a Gal Gadot, quien deja de lado su lazo de la verdad para divertirse siendo la villana elegante que siempre va tres pasos adelante.

Hablemos claro sobre la trama sin arruinarte la experiencia. La historia gira en torno a la búsqueda de los tres huevos legendarios de Cleopatra. Ojo aquí, porque mucha gente salió corriendo a Wikipedia: no, estos huevos no existen en la vida real, son un invento del director Rawson Marshall Thurber para justificar el viaje por todo el mundo. La película Alerta Roja nos lleva de Roma a Bali, pasando por una prisión rusa y selvas sudamericanas, en una especie de carrera de ratas donde todos se traicionan entre sí. El ritmo es frenético y las secuencias de acción están diseñadas para que no tengas tiempo de mirar el celular. Hay persecuciones, escapes imposibles y peleas coreografiadas con ese estilo de videoclip que tanto gusta hoy en día.

Un punto fuerte que evita que la cinta se sienta genérica es su autoconciencia. Sabe que es una película de acción palomera y no pretende ser cine de arte. Se ríe de sí misma. Hay momentos donde la lógica se tira por la ventana, pero lo hace con tanto encanto que se lo perdonas. Sin embargo, no todo es risas; el guion se las arregla para meter un par de giros de tuerca interesantes. Justo cuando crees que ya sabes quién engañó a quién, la narrativa te da una vuelta que, aunque no reinventa el género, sí logra mantenerte enganchado hasta los créditos finales. Es una propuesta refrescante dentro del catálogo de blockbusters actuales.

Visualmente es un espectáculo. Se nota cada centavo de esos 200 millones. Desde los vestuarios de alta costura hasta los escenarios (aunque algunos sean pantallas verdes muy obvias), todo grita “lujo y exceso”. Si eres fanático de las películas tipo Indiana Jones pero con esteroides y chistes rápidos, esta cinta te va a caer como anillo al dedo. Es ideal para un viernes por la noche donde lo único que buscas es desconectar el cerebro y ver a gente guapa haciendo cosas imposibles.

La verdadera sorpresa, más allá de los efectos especiales, es cómo la cinta prepara el terreno para lo que huele a franquicia a kilómetros de distancia. El final deja las puertas abiertas de par en par para que veamos más aventuras de este trío disfuncional. Y siendo honestos, si mantienen este nivel de carisma, no nos molestaría ver una segunda o tercera parte. La película Alerta Roja cumple con creces su promesa básica: entretener sin complicaciones. No vas a encontrar reflexiones profundas sobre la condición humana, pero sí dos horas de pura diversión vertiginosa.

Si estás dudando en darle play, la recomendación es directa: hazlo. Es el tipo de contenido que justifica tu suscripción mensual. La combinación de robos internacionales, tesoros antiguos (aunque sean falsos) y un elenco que claramente se la está pasando genial rodando, se contagia al espectador. Es un producto diseñado milimétricamente por el algoritmo para gustar, y vaya que lo consigue.

Bloguera de hueso colorado desde el 2008. Porqué siempre hay algo que decir yes@elblogdeyes.com