¿A que sabe la torta de huevo?

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Esta expresión cada que me acuerdo de ella me da mucha risa, no sé, se me hace muy simpática y me permite decir groserías sin decirlas directamente, jajajajajaja, que aclaro, no necesito permiso tácito o escrito de nadie para decir groserías, que puedo ser muy, muy grosera, pero sé dónde, como, cuando y con quien; motivo por el cual esas ciertas personas terminan diciéndome “que pinche grosera eres”

Pero a poco no resulta simpática esta pregunta/expresión, para cuando quieres dejar una idea clara, de una forma contundente, pues obvio, haces esa pregunta. Pero a mí me da mucha risa acordarme de esa ocurrencia, porque es muy creativa, y ya van varias personas a las cuales les hago esa pregunta, algunos se me quedan viendo con cara de pinche loca grosera eres, pero otros más, personas con mi estilo de pensamiento, se ríen y contestan a mi pregunta con una loca sonrisa.

Y hoy querido lector comparto contigo esta gran ocurrencia que escuche hace unas semanas, creo si no me falla la memoria en cuanto al tiempo; para que la uses a placer y a voluntad, por si es que no la habías escuchado nunca, para contestar con una pregunta algo que sea enfático y positivo, en vez de decir si, mejor preguntas a ¿qué sabe una torta de huevo?, tiene como más chispa decir esto, que decir simple y llanamente sí.

Que por cierto yo siempre he sido fiel archienemiga de contestar preguntas con otra pregunta, o sea, siempre se me hizo como de mal gusto y de gente sin ideas, contestar a una pregunta con otra pregunta, o más bien, es algo que haría un político o una persona que está dando rodeos para no dar una respuesta directa; pero en este caso la respuesta es tan directa como la pregunta en si misma A HUEVO, ah, qué haríamos los mexicanos sin las groserías, ese lenguaje enfático que nos ayuda a expresar una idea de forma poderosa.

De verdad considero muy diferente decir “por supuesto” que “a huevo”, una es más informal y por supuesto más enfática que la primera, se puede ser propios y enfáticos usando la retórica de las palabras y las preguntas a nuestro favor.

Pero debo confesar que yo soy algo sope, y por sope no me refiero a la preparación gastronómica, yo hago referencia a la palabra sope como sinónimo de mensa, porque cuando me hicieron esa pregunta, para contestarme una pregunta, yo me quede con el ojo cuadrado, no entendía que tenía que ver las tortas de huevo con mi pregunta, ¿acaso no me estaban poniendo atención?, ¿acaso era parte de un examen de agilidad mental?, ¿o era algo que tenía que ver con el tema?, así que a pesar de mis sospechosismos sobre el tema, pues me puse a pensar una respuesta satisfactoria a esa pregunta.

Como te dije hace unos minutos, nunca contesto una pregunta con otra pregunta, pero tampoco contesto una pregunta con una de las palabras que están en la pregunta, no sé, para mi contestar ¿Qué es átomo?, diciendo que un átomo es un átomo, se me hace algo de mal gusto y de gente sin ideas, pero en ese momento intentaba meterme en la pregunta y entenderla, que te juro que me costó un huevo, jajajajajajaja, entender esa pregunta y su originalidad; entonces yo estaba pensando que contestar, mi primer instinto fue preguntar ¿acaso la torta trae mayonesa, aguacate o algún otro condimento?, para entonces poder dar una descripción de la gama de sabores que tiene una torta de huevo, pero en ese momento se me hizo muy difícil describir a que sabía una torta de huevo; si bien he hecho muchas reseñas de comida y he descrito como si fueran paletas de colores los sabores de un platillo, en ese momento no podía contestar de forma literal la pregunta, ¿a qué sabe una torta de huevo?, así que empecé a divagar mentalmente, hasta que conteste, pues una torta de huevo, sabe a torta de huevo, jajajajajajaja.

Lo que me caga hacer, termine haciéndolo, conteste una pregunta con la misma pregunta, como en mi ejemplo del átomo, el cual he usado mucho para ejemplificar ese feo comportamiento y yo lo hice, obvio, fue la respuesta más pendeja del planeta y como siempre en vez de pensar tanto, como suelo hacerlo, debí contestar A HUEVO, pero como soy niña especial, di más vueltas de las necesarias para llegar al mismo punto.

Por eso se me hace muy ocurrente esa pregunta/respuesta.

La próxima vez que alguien te pregunte si ya hiciste algo, la respuesta más simpática es y será ¿a qué sabe una torta de huevo?, que estoy segura que todos los demás, entenderán la respuesta, menos yo que me tomo 15 minutos, jajajajaja, y ahí es cuando se pone en duda que tenga un IQ de 128.

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