¿Qué paso en la quinta temporada de Los Cuentos de la Criada?

Si eres de los que termina cada episodio de El Cuento de la Criada (The Handmaid’s Tale) con un nudo en el estómago y ganas de gritarle a la pantalla, bienvenido al club. La quinta temporada ha sido un auténtico viaje de montaña rusa emocional que nos ha dejado con más dudas que certezas. Si te perdiste entre tanto drama y neblina de Gilead, aquí te traemos el resumen definitivo para que estés al día antes de que llegue la sexta y última entrega.

June Osborne: De víctima a verdugo con estilo

La temporada arranca con una June que ya no tiene frenos. Después de despachar a Fred Waterford de la manera más brutal posible, nuestra protagonista decide que un simple adiós no es suficiente. ¿Qué hace? Le envía el dedo anular de Fred a una Serena Joy embarazada como recordatorio de que la deuda está cobrada. ¡Eso es cerrar un ciclo con broche de oro!

Lo más curioso es que June intenta entregarse a las autoridades canadienses por el asesinato, pero como el crimen ocurrió en la Tierra de Nadie, le dicen básicamente que regrese a casa a descansar. Sin embargo, la paz no es lo suyo. Aunque tiene la oportunidad de huir, su obsesión por rescatar a Hannah la mantiene pegada a la frontera, desafiando a Gilead una y otra vez.

Serena Joy y el arte de caer de pie (o casi)

Serena no se queda atrás. En esta temporada la vemos intentar convertir a Toronto en una especie de sucursal diplomática de Gilead. Sin embargo, el karma es un búmeran y termina viviendo en carne propia lo que es ser una criada cuando queda bajo el control de una familia canadiense que la trata como una incubadora con patas. Su huida desesperada con su bebé Noah es uno de los puntos más tensos de la trama.

El tablero político: Lawrence y el sueño de Nueva Belén

Mientras tanto, dentro de Gilead, el Comandante Lawrence sigue jugando al ajedrez en 4D. Su plan para crear Nueva Belén (una zona más relajada para atraer a los refugiados de vuelta) es tan brillante como peligroso. Lawrence busca reformar el sistema desde dentro, pero para ello tiene que ensuciarse las manos y aliarse con figuras como la Tía Lydia, quien por cierto, parece estar desarrollando algo parecido a una conciencia. ¡Milagros de la televisión!

Tragedias, sacrificios y un tren hacia lo desconocido

El rescate militar liderado por Mark Tuello para recuperar a Hannah resultó ser un desastre total, dejando claro que Gilead tiene una defensa aérea que no acepta bromas. Esto rompe el corazón de June y Luke, pero las cosas empeoran rápidamente.

El sacrificio de Luke: Tras un atentado contra la vida de June en Toronto, Luke interviene y mata accidentalmente al atacante (un ciudadano canadiense). Para que June pueda escapar, Luke se entrega a la policía en un acto de amor heroico que nos dejó a todos llorando.

El colapso de Nick y Janine: Nick finalmente explota y golpea a Lawrence en público por permitir el ataque a June. ¿Resultado? Arrestado y abandonado por su nueva esposa. Por otro lado, nuestra querida Janine pierde su oportunidad de una vida tranquila al enfrentarse a la nueva esposa de Lawrence. Se la llevan en un camión negro y el miedo por su destino es real.

El gran giro final: ¿Juntas pero no revueltas?

El cierre de temporada es cine puro. June logra subir al tren de refugiados con su hija Nichole, creyendo que finalmente estará a salvo. Pero al caminar por el pasillo, se encuentra cara a cara con Serena Joy y su bebé. Sí, las dos enemigas íntimas están atrapadas en el mismo vagón huyendo hacia el oeste.

¿Se aliarán para derrocar a Gilead o se sacarán los ojos antes de llegar a la siguiente estación? La tensión es tan alta que se podría cortar con un cuchillo. Solo queda esperar a la temporada final para ver cómo termina este duelo de titanes.

Bloguera de hueso colorado desde el 2008. Porqué siempre hay algo que decir yes@elblogdeyes.com