Qué es y por qué se hace Photobomb

Todos hemos estado en esa situación: te acomodas el cabello, pones tu mejor sonrisa, la luz del atardecer es perfecta y, justo cuando escuchas el clic de la cámara, un desconocido cruza haciendo una cara chistosa en el fondo. Esa pequeña travesura arruina por completo la pose estética, pero a cambio te regala un recuerdo mil veces más divertido. Meterse sin permiso en las fotos de otras personas es todo un arte urbano que saca risas en fiestas, vacaciones y eventos importantes, convirtiendo una simple captura en un momento digno de compartir con todos tus amigos. A esta genialidad de la espontaneidad se le conoce mundialmente como Photobomb, una tendencia digital que llegó para quedarse y cambiar la forma en la que documentamos nuestra vida.

El origen del término photobomb y su significado en las redes sociales

Para entender bien de dónde salió esta curiosa palabra, tenemos que viajar a los inicios de la era digital y la consolidación de la cultura de internet. Básicamente, el concepto nace de juntar el formato de foto con el acto de bombardear, haciendo referencia directa a la acción de detonar sorpresivamente el encuadre perfecto de otra persona. Al principio, era algo que sucedía por puro accidente, cuando un transeúnte caminaba despistado por la calle justo en el milisegundo en el que el lente disparaba. Sin embargo, la banda en internet empezó a notar que esos supuestos errores visuales eran verdadero oro para la comedia. El acto de aplicar un Photobomb pasó de ser un simple descuido a una broma totalmente planeada, donde el objetivo principal es robarse el protagonismo absoluto con gestos locos, posturas raras o apariciones inesperadas en el segundo plano.

Razones por las que nos fascina colarnos en los recuerdos ajenos

Seguramente te has preguntado qué pasa por la cabeza de la gente cuando decide saltar detrás de una pareja romántica o un grupo de turistas. La neta es que el ser humano tiene un sentido del humor bastante peculiar y romper las reglas establecidas siempre genera una buena dosis de adrenalina. Interrumpir una pose súper planeada y rígida es una forma de decirle al mundo que no hay que tomarse las cosas con tanta seriedad. Además, cuando logras un Photobomb verdaderamente épico, automáticamente te conviertes en la leyenda del grupo o en la estrella viral del momento. Es una manera rápida, inofensiva y muy chistosa de interactuar con extraños en la calle o de molestar amistosamente a tus familiares durante las reuniones de fin de semana.

Para que una de estas intromisiones fotográficas sea considerada una verdadera obra de arte de la comedia y no solo una simple molestia, la raza suele aplicar ciertas técnicas de sigilo que nunca fallan. Te compartimos algunas de las características que definen a las mejores intervenciones detrás de la cámara:

  • El factor de la sorpresa absoluta: El invasor no debe hacer ruido ni avisar de su presencia, simplemente debe aparecer en la imagen final como un fantasma travieso, dejando a todos con la boca abierta al revisar la galería del teléfono.
  • Caras y movimientos exagerados: No basta con quedarse parado atrás como una estatua aburrida; hay que pelar los ojos, sacar la lengua o hacer un movimiento ridículo que contraste totalmente con la seriedad y el glamour de los sujetos principales.
  • La magia del reino animal: Muchas de las imágenes más famosas y compartidas en la red ni siquiera son culpa de los humanos. Perros, gatos, aves y hasta caballos que se asoman frente al lente en el momento exacto, logrando un Photobomb natural y salvaje que absolutamente nadie podría planear mejor.

Colarse en la toma de otros es una travesura sana que rompe de tajo con la monotonía de las imágenes de siempre que inundan nuestros perfiles sociales. La próxima vez que veas a alguien posando con demasiada intensidad para sus redes, anímate a regalarles una mueca extraña desde la distancia. Al final del día, las anécdotas más memorables se cuentan a partir de esos instantes donde la risa y lo imprevisto le ganan la partida a la foto perfecta.

Bloguera de hueso colorado desde el 2008. Porqué siempre hay algo que decir yes@elblogdeyes.com