Que clase de sádico permite que sus hijos vean Remi

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¡Mis padres! Y bueno otros tantos de su generación y de ahí pa tras, y lo peor es que mi papá se ríe de mi cada que me quejo dramáticamente de ello.

Miren no es que lo diga con mala onda, o resentimiento; bueno sí, ver caricaturas como Remy, Candy Candy o Heidy en las montañas, es una especie de tortura mental para los niños. Yo y muchos otros de mi generación sufrieron una infancia llena de lágrimas por estas mugrosas caricaturas lacrimógenas que duraban una eternidad. Afortunadamente los niños de hoy en día son diferentes, no sé si para bien o para mal; pero ya saben que quieren ver y que definitivamente no.

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Y dentro de sus gustos no están las caricaturas melodramáticas que hacían llorar todo el mentado capitulo a su espectador. Es que en serio, sigo traumada recordando las horas de la comida en las que teníamos que ver Remy y la niña de las praderas, uno después de otro como si fuera el rincón de la chilladera, y ni el Conde Contar de Plaza Sésamo me hacía olvidar esos traumas.

Que clase de sádico permite que sus hijos vean Remi
En serio, por que mi mamá sintonizaba esa cosa, digo, este, hubiera preferido hasta las noticias que ver a ese niño sufrir, por favor, sáquenme los ojos, CALMA YESICA, CALMA, YA NO ESTAS VIENDO REMI, SOLO FUE UNA REGRESIÓN MENTAL AL PASADO EN LA QUE TU HERMANO Y TU MAMÁ TE HACIAN VER ESA CARICATURA QUE TE HACÍA LLORAR TODAS LAS TARDES DÍA TRAS DÍA, ESO YA NO PASA.

No creo ser la única cuya infancia fue manchada por el dolor y sufrimiento de Remi y sus perros que siempre morían o su abuelo o Clara que no podía caminar, Heydi que fue separada de su hogar o la adolescente que vivía un drama de novela todos los días. Por favor, esas historias son para adolescentes y adultos, esas son cosas clasificación B y no por el contenido de violencia explicita o lenguaje vulgar SINO por qué los niños no están preparados para ese tipo de situaciones difíciles.

No es que tenga algo contra Remi, pero, por favor, no tenía que verlo sufrir viendo como se morían todos aquellos a los que amaba de formas tremendamente trágicas, mmmm, aunque tal vez es así como se forja el carácter, pero que diablos las nuevas caricaturas no incorporan una buena dosis de lagrimas, ahora más bien es una dosis de argumentos tontos. Tal vez esa es la diferencia, antes pensaban en los niños como si los preparan para algo, ahora no solo los entretienen.

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