Preguntas estúpidas del mundo de las mascotas

Quien ha compartido su vida con un lomito o un felino sabe que la convivencia diaria va más allá de un simple cuidado. Con el tiempo, esa relación se transforma en una conexión tan profunda que, inevitablemente, nos lleva a diálogos internos… y a veces externos, con nuestras mascotas. De repente, te encuentras descifrando ladridos, maullidos y miradas con una seriedad que ni tú mismo te crees. Es ese momento en que tu perro te mira fijamente, y sabes que te está pidiendo un pedacito de tu torta, aunque jure que ya comió su ración. O cuando tu gato te interrumpe el trabajo maullando con insistencia, y entiendes que su plato de agua ya no está lo suficientemente fresco a su gusto. Esa “comunicación” nos hace sentir un poco chiflados, pero ¡qué le vamos a hacer! Es el amor.

La conexión con nuestros compañeros peludos es tan única que empezamos a crear teorías y conjeturas sobre su comportamiento. De esas veces que te das cuenta de que pasas más tiempo charlando con tu mascota que con personas. Te conviertes en el experto mundial en “qué quiere decir esa cola”, “por qué se lame tanto la pata” o “será que me está regañando con los ojos”. Son esas situaciones las que dan origen a las que podríamos llamar las preguntas estúpidas del mundo de las mascotas, pero que en realidad son el reflejo de una conexión profunda y llena de curiosidad. Al final, esa relación es tan gratificante que poco importa si tu ropa termina llena de pelos, si te “muerden” jugando o si te roban el lugar más cómodo del sofá.

Preguntas estúpidas del mundo de las mascotas

En esas tardes de “yo y mi animal”, cuando la televisión no tiene nada bueno y el internet va lento, nuestra mente empieza a divagar en los grandes misterios caninos y felinos. Y es ahí cuando surgen esas interrogantes que nos hacen reír y pensar. Aquí algunas de esas ocurrencias que todo dueño de mascota seguramente se ha planteado:

  • ¿Por qué un perro entiende a otro, pero a nosotros nos mira raro? Si un perro ladra y otro le “contesta” al instante, ¿por qué cuando nosotros intentamos un ladrido, nuestro peludo nos mira como si hubiéramos perdido la chaveta? ¿Será que nos estamos insultando en su idioma o simplemente creen que estamos locos? Es una de las preguntas estúpidas del mundo de las mascotas que más nos intriga.
  • ¿Qué tienen contra el baño? La hora del baño: un campo de batalla épico. ¿Qué tienen contra el agua y el champú, si después huelen a gloria y se sienten los reyes del mundo? Es un misterio que desafía la lógica canina y felina, convirtiendo una tarea sencilla en una verdadera aventura acuática.
  • ¿Por qué les fascina lo que no deben comer? Si saben que el chocolate es prohibido y les puede hacer daño, ¿por qué lo persiguen con la misma pasión que un detective sigue una pista? Esa mirada de “dame un poquito” es casi imposible de ignorar cuando están cerca de algo que saben que no deben.
  • Si tienen sus croquetas, ¿por qué siempre quieren mi comida? Con un plato lleno de croquetas diseñadas para ellos, ¿por qué siempre eligen acechar nuestro plato? Un bocado de nuestra comida sabe a gloria, el suyo, pues… es su comida. Es una ley no escrita en el reino animal.
  • ¿Qué hacen en casa cuando están solos? Cuando cerramos la puerta y salimos, ¿qué pasa en el reino animal que dejamos? ¿Arman fiestas, ven televisión, planean la siguiente travesura? La curiosidad nos carcome al imaginar sus vidas secretas.
  • ¿Qué tipo de pesadillas tienen? Con tanto dormir y soñar, ¿qué se cuece en sus cabecitas? ¿Persiguen conejos imaginarios o huyen del aspirador gigante? Nos encantaría saber si roncan por sueños placenteros o pesadillas peludas.
  • ¿Ven el mundo a color o en escala de grises? Y la eterna pregunta: ¿ven el mundo en blanco y negro o disfrutan de la misma paleta de colores que nosotros? La ciencia dice una cosa, pero sus expresiones al ver un juguete nuevo nos hacen dudar.

Son esas y muchas otras ocurrencias las que nos hacen reír y reflexionar sobre la increíble relación que compartimos. Al final, no importa si encontramos la respuesta a estas preguntas estúpidas del mundo de las mascotas. Lo que realmente importa es el amor incondicional, las carcajadas que nos sacan y esa lealtad que nos ofrecen día tras día. Ellos no necesitan explicaciones, solo cariño, comida y un lugar calientito donde echarse una siesta. Y nosotros, pues nosotros seguiremos descifrando sus misterios, porque así es la vida con nuestros compañeros peludos, un viaje lleno de afecto y, claro, de muchísimas preguntas estúpidas del mundo de las mascotas.

Bloguera de hueso colorado desde el 2008. Porqué siempre hay algo que decir yes@elblogdeyes.com