Por qué siempre me toca la litera de arriba

¿Será el karma viajero, una conspiración universal o simple suerte? No lo sé, pero en mis andanzas por el mundo, hay una constante: ¡siempre me toca la litera de arriba! Cruceros, hostales, visitas a familiares… donde haya una litera, ahí estoy yo, escalando como ardilla para alcanzar mi trono en las alturas.

No me quejo, ojo. De hecho, le he agarrado cariño a la litera de arriba. Tiene su encanto, su vibra de independencia y ese mini-vértigo que te recuerda que estás viva. Pero, ¿por qué siempre a mí? Misterios sin resolver…

Cruceros: La Litera de Arriba Con Vistas Al Mar

En los cruceros, la litera de arriba se convierte en mi camarote privado con vistas panorámicas. Mientras mis compañeros de cabina roncan en la parte de abajo, yo me siento como la capitana de mi propio navío, observando las estrellas y sintiendo la brisa marina. Es casi como tener un balcón personal, ¡pero más barato!

Hostales: La Litera de Arriba Como Refugio Anti-Robos

En los hostales, la litera de arriba es mi fortaleza anti-robos improvisada. ¿Quién va a molestarse en escalar para quitarme mi mochila? Además, puedo espiar a los demás viajeros sin que se den cuenta, observando sus rituales nocturnos y sus intentos fallidos de ligue. ¡Pura antropología de mochilero!

En Casa de Familia: La Litera de Arriba y El Escape Estratégico

En las visitas a la familia, la litera de arriba es mi vía de escape estratégica. Cuando la conversación se pone demasiado intensa sobre política o los nietos, simplemente me retiro a mi altillo personal y finjo estar profundamente dormida. ¡Funciona casi siempre!

¿Será La Litera de Arriba Mi Destino Final?

Después de tantos años viajando y durmiendo en la litera de arriba, me pregunto si será mi destino final. ¿Me construirán un mausoleo con forma de litera? ¿Dejaré instrucciones para que mis cenizas sean esparcidas desde lo alto de la torre Eiffel?

Quién sabe. Lo que sí sé es que seguiré viajando, explorando y, probablemente, durmiendo en la litera de arriba. Y si algún día me toca la de abajo, ¡seguro que me sentiré extraña!

Bloguera de hueso colorado desde el 2008. Porqué siempre hay algo que decir yes@elblogdeyes.com