La satisfacción de auto insultarse

Admitámoslo, todos lo hemos hecho. En esos momentos de frustración, cuando las cosas no salen como queremos, recurrimos al arte milenario de la satisfacción de auto insultarse. Y aunque suene masoquista, hay algo extrañamente liberador en soltar un “¡Qué tonto soy!” o un “¡No puedo hacer nada bien!”.

El Placer Culpable de Darnos con todo

¿Por qué nos gusta tanto darnos con el sartén? Tal vez sea una forma de liberar estrés, de desahogar la frustración acumulada. O quizás sea una manera de anticiparnos a las críticas de los demás, como si dijéramos: “¡Ya sé que soy un desastre, no me lo tienes que decir!”. Sea cual sea la razón, la satisfacción de auto insultarse es un placer culpable que muchos compartimos.

Tipos de Auto Insultos (Y Cómo Usarlos)

Existen diferentes categorías de auto insultos, cada uno con su propio encanto y efectividad:

  • El Clásico: “¡Soy un idiota!”. Este es el comodín, el que funciona para cualquier ocasión. Ya sea que se te queme el pan o que olvides el nombre de tu jefe, siempre puedes recurrir al clásico.
  • El Creativo: “¡Tengo menos cerebro que una ameba!”. Este tipo de auto insulto requiere un poco más de ingenio, pero el resultado puede ser hilarante. La clave está en encontrar comparaciones originales y exageradas.
  • El Autocompasivo: “¡Pobre de mí, soy un fracasado!”. Este auto insulto es para esos días en los que te sientes especialmente deprimido. Úsalo con moderación, no queremos caer en la autocompasión crónica.

El Lado Oscuro (Y Divertido) de la Auto Crítica

Es importante aclarar que la satisfacción de auto insultarse debe ser un acto esporádico y sin consecuencias negativas. No queremos caer en la autocrítica destructiva, esa que nos impide avanzar y nos hunde en la miseria. La idea es reírnos de nosotros mismos, no flagelarnos.

Al final del día, la vida es demasiado corta para tomárnosla tan en serio. Así que, la próxima vez que te equivoques, no dudes en soltar un auto insulto con una sonrisa. ¡Te sentirás mucho mejor! Y si no, al menos habrás hecho reír a alguien.

Bloguera de hueso colorado desde el 2008. Porqué siempre hay algo que decir yes@elblogdeyes.com